Primera A
Una noche redonda en el Bosque
Dejó de lado la zona de descenso y se metió en cuartos de final. Talleres venció a San Martín MB por 3-1 y con una racha de seis partidos invicto cerró de gran manera la clasificación culminando 3º.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Como es característico, la última fecha de la etapa clasificatoria de una competencia liguera siempre altera los corazones del hincha, genera una atención extra sobre el gol a gol en cada partido y llena de cálculos las casi dos horas que envuelven el transcurso de la jornada. En esta ocasión, el Clausura tenía para la noche del lunes todos esos ingredientes potenciados al máximo. Con Bell y Sarmiento claros dominadores y ya instalados en cuartos de final, la tabla mostraba al resto de los equipos encerrados en 5 puntos y con distintos grados de ilusiones para ocupar los restantes 6 lugares de dicha instancia.

Y en el Bosque, con Talleres ubicado 3º había otro detalle para aumentar la tensión ya que el primer objetivo, y muy bien observado estuvo desde la sensatez del plantel y cuerpo técnico local, era alejarse de la posibilidad de quedar en penúltimo lugar de la tabla general y evitar así tener que disputar una reválida con un equipo de la B.

La visita llegaba de Monte Buey con preocupaciones similares, San Martín también tenía el mismo doble foco de atención. Lo más dramático que se jugaba en Bell Ville para ambos, quedar a un par de partidos de perder la categoría, iba de la mano principalmente con la suerte que tuviera el San Martín marcojuarense en el clásico de la ciudad ante Argentino.

Con una gran cuota de sorpresa, haberse puesto en ventaja por dos goles antes de los 4’ le allanó el camino a Talleres y lo puso rumbo a un merecido triunfo por 3-1. El digno esfuerzo del visitante casi nunca tuvo correspondencia con la posibilidad de generar el caudal de juego suficiente, extrañando la presencia de López Ruiz (goleador del torneo con 10 tantos) y pesándole siempre en el trámite la exigencia del doble mazazo recibido casi desde los vestuarios.

Rápido y furioso. Iban 20 segundos cuando un ambicioso Garrido entró como una tromba al área para empujar al gol una pelota que venía de un desborde y posterior centro de Cabral. Mejor imposible para Talleres aunque habría más todavía para pasar a un estado de casi total tranquilidad en el Bosque. Pasados los 3’, un saque lateral largo que en el área pica y se eleva, genera una disputa en las alturas entre Ceballos y Ledesma de donde sale un cabezazo que dio la sensación ser del jugador de San Martín (el árbitro dio la autoría del gol al delantero local) y vence la estirada de Cascé.

Tanta alteración inesperada provocó que el DT visitante varíe su dibujo táctico armando línea de tres en el fondo, mientras que sus futbolistas ingresaban a un vértigo y una urgencia que así como los llevaba a equivocar las formas, obligaba a la defensa de la “T” a permanecer muy atenta.

Así fue que durante el resto de la primera etapa -en una búsqueda más instintiva que pensada- San Martín forzó apenas tres ocasiones, siendo la más peligrosa la que tuvo Castaño ante Montiel, resuelta de gran manera por el arquero (35’). El local contó a los 45’ con un cabezazo de Castro que se fue apenas arriba del travesaño.

Castro lo planchó. San Martín regresó del descanso con una vuelta de rosca más a su postura, volcando ahora al volante Leoni como un punta más; ese intento de modificar el resultado lo tuvo como protagonista en el arranque y le sirvió para llegar al descuento. A los 11’, y mientras reclamaba un penal por mano de Truglio en la jugada anterior, Soto sacó un fuerte derechazo de larga distancia que tomó a contrapierna a Montiel, encontrando San Martín un gol que se esperaba revolucionara el desarrollo.

Algo que pasó a medias porque después que tuviera una chance de igualdad la visita, a los 20’ Castro en área rival controló bien un balón que venía por alto, se fue haciendo su lugar con un par de amagues buscando el perfil adecuado y sacó un disparo rasante que se transformó en el 3-1.

Recuperar aquella ventaja inicial lo puso a Talleres con confianza en lo anímico, con predisposición a la entrega física y con calma para decidir el destino del balón. Un gol anulado al albiceleste, Ocón cerca de convertir el cuarto y Montiel luciéndose a los 43’ en un tiro libre de Soto fue el orden de lo escaso que quedó por ver como acciones riesgosas, en un juego donde terminó predominando el buen momento por el que está pasando el Talleres de Fernando Merlini.

Un equipo que a lo largo de la temporada supo más de penurias que de grandezas, cerró su paso por la etapa clasificatoria con una racha de seis partidos invictos (3 empates y 3 triunfos), con la valla menos vencida (6 goles en contra), clasificado en inmejorable posición detrás de los cucos del torneo y sin tener que pensar más en mantener la categoría.

Así arrancan los cuartos de final. El domingo próximo comenzará la instancia eliminatoria con estos duelos de ida: (7º) San Carlos-Bell (2º), (6º) San Martín MB-Talleres (3º), (5º) Leones-Matienzo (4º), en tanto que el lunes jugarán (8º) Progreso-Sarmiento (1º).

Fotos: Leo Zarini