Primera A
En la agonía festejó Talleres
Con un gol de Castro a los 41’ del complemento, el equipo de Merlini se quedó con el primer clásico de semifinales ante un Bell que en la revancha está obligado a ganar; 600 espectadores presenciaron en el Bosque el duelo entre bellvillenses.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
La vivencia de un clásico es siempre esperada y bienvenida. En Bell Ville ya se habían empezado a saborear estas sensaciones en la máxima categoría de la LBF a partir de 2013. Hasta que para condimentar aún más la saga de este tipo de enfrentamientos se llegó a este particular duelo semifinal Talleres-Bell, con dos domingos que ponen en juego meterse en la definición del Clausura.

La "T", subida a un gran envión anímico y apoyada en una fortaleza defensiva que le daba una seguidilla de 8 partidos invictos sufriendo solo 3 goles en contra, recibía en la ida a un equipo de Basualdo que pese a contar con tres ausencias importantes respecto al domingo pasado (Bustos, Rodríguez y Lucas Oviedo) es siempre poderoso, además de tener guardada en su bolsillo la ventaja deportiva. 

El comienzo de la serie en el Bosque ratificó la actualidad de un Talleres inexpugnable, cuestión que sostenida por cuatro intervenciones significativas de su arquero Fabián Montiel le dio la chance de aprovechar una gran resolución de Aníbal Castro a poco del final cuando el empate parecía cosa juzgada, arribando al desquite como visitante con dos resultados a favor para lograr el objetivo.  

Arrancó intenso; mutó a feo. Hubo dos condicionantes para ambos equipos: las ráfagas de viento y el pobre estado del campo de juego. En ese contexto, que excusa a los protagonistas sobre la calidad de lo ofrecido a lo largo de la tarde, Bell se mostró en el inicio con la decisión estratégica de juego directo (aunque en parte improlijo), mientras que Talleres, consecuente con el buen pie de su mediocampo, sostuvo la idea de tocar y asociarse a partir de la salida limpia que pudiera generar la sociedad Alladio-Garrido. Así es que con dos muy buenas combinaciones puestas en marcha desde el sector central, llegaron las primeras acciones de riesgo para el local; a los 7’, con Ocón puesto en línea recta al arco surgiendo oportuno el arquero visitante en el anticipo y a los 14’ con Castro recibiendo un pase que lo dejó ante López con la pelota a disposición y definiendo de manera imprecisa.

Bell tuvo su incursión en el área rival a los 23’ a través de un pelotazo cruzado de Salguero desde propio campo que lo dejó a Palacios enganchando ante Pacheco para quedar ante Montiel, quien achicó y tapó de manera brillante el remate. De importancia frente a los arcos ya no pasaría más nada producto de jugadas. Es así que a partir de la media hora, un trámite mezcla de intenso y parejo derivó en mediocre, con muchos rechazos desde ambas defensas para evitar complicaciones ante el temor de un inesperado comportamiento del balón. A los 43’, una buena ejecución de tiro libre de Cuder obligó a Montiel a ir arriba y despejar con una mano pegada al travesaño, no habiendo más para rescatar en la primera etapa.

Seguridad y oportunismo. El blanquinegro fue quien provocó peligro en el arranque del segundo tiempo, apareciendo otra vez Montiel para tapar ante un Jamud solitario y habilitado por sector derecho (4’); un par de minutos después, el mismo delantero pisó el área para sacar un remate que dio en la cara externa de la red. A los 8’ respondió Talleres saliendo de un mini letargo, resolviendo bien el arquero visitante ante un disparo de media distancia que puso fin a varios toques seguidos; a continuación cerró justo un atento Díaz ante la amenaza de Ocón en el área chica tras un centro desde la derecha. Pasadas esas emociones y como una réplica de la primera parte, se ingresó a un bache futbolístico donde nadie podía salir con claridad aún en la mejor de las intenciones.

Recién a los 24’ retornó el ida y vuelta sobre los arcos: luego que Castro rematara desviado, Jamud cambia de izquierda a derecha para un Palacios que con su velocidad y habilidad se hizo el lugar para quedar ante Montiel, siendo otra vez el achique del arquero el que se impuso ante la definición del delantero. A los 32’, Montiel ratificó ser el ganador del duelo ante Palacios salvando otra situación extrema. Un minuto después llegó la doble amarilla y expulsión para Antonino, quedando Bell con un hombre menos para la batalla del medio por lo que Basualdo hizo ingresar a un volante por un delantero (Ricagno por Jamud). A esa altura el trámite, que nunca tuvo un dueño, era definitivamente de jugadas aisladas que pudieran salir airosas del nudo de cada balón disputado, con la fuerza de la carga final para la “T” ante un Bell sostenido en la contención.

En eso se iba el partido hasta que a los 41’, a la salida de un corner de la derecha, el balón termina en un Castro que -solo en el segundo palo- definió arriba para inflar la red y provocar el desahogo ante el necesario gol que le daba al local la ventaja que aspiraba conseguir en este duelo de ida, lo que se confirmó instantes después ya que no hubo más tiempo en el reloj ni fuerza en Bell para intentar reacción alguna.

El gran presente del equipo de Merlini toma más color todavía si se observa que con este 1-0 ahora lleva 4 triunfos en hilera en su importante racha invicta; con ese respaldo totalmente alejado de la casualidad afrontará una revancha en la que puso a Bell entre la espada y la pared, lo que hace vislumbrar que en una semana se vivirá un clásico donde no faltará nada por observar dentro de la cancha y que en las tribunas tendrá el marco acorde a la expectativa que genera la presencia asegurada de un equipo bellvillense ante Sarmiento o Matienzo disputando el título de campeón.

MÁS INFO

Sobre las chances de ambos. El domingo próximo, una nueva victoria o un empate pondrán a Talleres en la final; Bell, con la ventaja deportiva a su favor, se vuelve a encontrar en igual situación previa que aquella del desquite de cuartos de final donde terminó superando a San Carlos: obligado a ganar para de esa manera obtener el pasaje a la definición del torneo.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto