Primera A
Apareció un goleador y ganó Talleres
Llega al clásico ante Bell con un Ocón encendido; el delantero marcó los dos tantos que le dieron a la “T” una justa victoria sobre San Martín MB en su primera presentación en el torneo ante su público.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Se recuperó de manera positiva Talleres del traspié inicial que sufrió en Justiniano Posse. Este miércoles venció 2-0 a San Martín MB en el Bosque por la 2ª fecha del Apertura, asomando ahora en el horizonte la visita que le hará a Bell el domingo, reeditando una nueva versión del clásico entre bellvillenses.

Quedarse con los tres puntos en una noche donde Merlini tenía acotadas las opciones en su plantel al no tener a disposición por distintos motivos a Alejandro Gómez, Juan Pablo Truglio, Agustín Alladio, Matías Rodríguez y Fernando Borredá, y donde el campo de juego fue empobreciéndose al extremo debido a la lluvia, optimiza aún más el valor de lo logrado. Sacar un rédito total en ese contexto, y previo a enfrentarse con un Bell que volvió a caer (1-0 en Monte Buey ante Matienzo), dejó a Talleres mojado y embarrado pero plenamente satisfecho al continuar con una larga racha que viene desde el año pasado y lo torna invencible en su cancha.

Lluvia y una para cada equipo. En condiciones anormales que duraron los noventa minutos, las primeras acciones de riesgo las generó el local con dos disparos de Guerrero pisando el área por sector izquierdo y un espectacular zurdazo de Olmos que pegó en el travesaño y luego picó muy cerca de la línea. El equipo monteboyense se asomó ante el arco rival recién pasados los veinte minutos.

Pese a como estaba el terreno, la “T” hacía correr mejor el balón -animándose incluso a combinar en corto- mientras que la visita pretendía acertar una corrida de los delanteros o ser efectivo en una pelota parada. Y así tuvo San Martín la más clara de la primera etapa a los 27’: ante un rechazo que partió del fondo, Rodrigo Santoni quedó de cara al arquero Leonardo Gómez, quién casi en el borde del área grande terminó rechazando con un notable recurso una definición que tenía olor a festejo. El cuarto de hora final no tuvo ocasiones de peligro, salvo un reclamo de penal sobre Olmos en el área chica a los 39’.

Un goleador solucionó todo. El segundo tiempo mostró a los 8’ el lucimiento esta vez del arquero albiceleste, quien debió estirarse por completo para despejar un tiro libre de Pedraza que se le metía junto al travesaño. En un trámite parejo y bastante impreciso, hubo que esperar hasta los 20’ para ver como un buen cabezazo del ingresado Ceballos se iba muy cerca del palo derecho del arco visitante.

La iniciativa del local cada tanto tenía su oportunidad para desnivelar, lo que se hizo realidad a los 30’ cuando en la jugada que siguió al despeje de un tiro de esquina, recupera Pedraza y saca por derecha un centro en diagonal al área que se fue abriendo sobre el otro palo, lugar por donde apareció la embestida de Ocón empujando al gol.

Las propias falencias hicieron que la búsqueda de San Martín por el empate pareciera -aunque cerca en el resultado-  muy lejos en el trámite, acabando todo cuando Lubrina empuja en la salida rival y recupera, limpiando Ceballos la jugada con un toque al vacío para la exquisita definición de Ocón por arriba de un Reale que achicaba desesperado y muy lejos de su arco. Un 2-0 a los 44’ fue suficiente como para poner justicia a una noche por demás complicada para la práctica del fútbol, que terminó premiando a quien en esa imposibilidad siempre dejó traslucir su pretensión de buen juego.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto