Primera A
En el Bosque sigue siendo imbatible
En un tramo final con tres penales, Talleres derrotó a Leones 2-1 tras ir en desventaja y estar con un hombre menos; Ocón señaló los gritos de un equipo ganador que este domingo visita a Progreso.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
En lo que terminó siendo una tarde a puro penal, Talleres superó la adversidad del marcador y la inferioridad numérica, ratificando que el Bosque es una fortaleza difícil de derribar. Leones se quedó sin nada en el suspiro final de la 4ª fecha, justo después de tener la victoria en sus manos de manera fortuita e imprevisible. Dos ejecuciones desde los doce pasos del goleador Ocón, premiaron el cambio que el equipo bellvillense experimentó tras una floja tarea en el primer tiempo.

Apenas algo más la visita. Con muy poco para ofrecer como espectáculo, la etapa inicial mostró cierto grado de ambición de Leones por lograr sus primeros tres puntos en el Apertura y a un Talleres irresoluto en todo sentido y extrañamente alejado de lo que es su ideario con el balón (lo lleve a cabo con éxito o no). Sin circulación, sin dar tres pases seguidos e incluso recurriendo al pelotazo, las pocas llegadas que hubo quedaron para aquel impulso visitante, anotándose como de riesgo un cabezazo de Ezequiel Rodríguez que dio limpio en el travesaño (22’) y un disparo con destino de ángulo que partió de la zurda de Guzmán y supo desviar el arquero Flores (47’).

Último cuarto de hora infartante. La “T” volvió del vestuario con la variante de Olmos por Guerrero. Este movimiento de su entrenador se complementó con un cambio de esquema: pasó a pararse 4-3-3, con Matías Rodríguez como wing izquierdo a la vieja usanza (igual Ceballos por el otro costado) y con el hombre de refresco con movilidad para colaborar en ofensiva por donde vaya la jugada, con la obligación de volver a su sector a la hora de recuperar. Esta apuesta de Merlini en el cotejo se constituyó también en un claro mensaje a sus dirigidos: debían dejar atrás las dudas e ir por la victoria.

En un principio se notó la diferencia posicional, luego la actitudinal y después llegó como consecuencia una propuesta futbolística que -lejos de brillar y en cuentagotas- ahora sí era capaz de hilvanar jugadas y atacar los espacios, surgiendo llegadas tanto por izquierda como por derecha. Hubo un cierre milagroso cuando ya caía la valla de Iván Díaz y un corte justo del arquero a una proyección de Pedraza y su envío al área.

La búsqueda de la apertura del marcador era responsabilidad absoluta de Talleres cuando sucede una acción llamativa a los 29’. Tras quedarse con la pelota en su poder, el arquero local le pega un codazo a Sergio Martínez previo al reinicio de la acción y como en el clásico ante Bell, la “T” sufre el triple castigo de penal, expulsión de Flores y gol. Era tan cuesta arriba la historia que a punto estuvo Leones del segundo gol ante un error del fondo local en la salida.

A los 38’, un brazo que se interpone a un pase en el área visitante - y que nadie protestó ni puso en duda- sirvió para que Ocón colocara el 1-1 que le dio a su equipo el aire para ir por más pese a tener en el arco a un Vittori de solo 16 años. Fue así que llegó a los 41’ el último penal de la serie (grosera falta sobre el “10” de Talleres de un Cartechini que vio la roja), definiendo nuevamente Ocón para el 2-1. Y siguieron las emociones en un cierre insospechado para un partido de tono mediocre. Cerca anduvo de ser el tercer grito un remate cruzado del “9” y luego la media distancia de Moreno. Entre medio de ambas ocasiones hizo su aporte Vittori para rechazar bien parado un disparo de Guzmán desde inmejorable posición en el área, resolviendo también con decisión el arquerito en la agonía ante una pelota que venía de frente y por alto.

Lo que viene. Mientras de a poco va recuperando jugadores -este jueves volvieron Alejandro Gómez y Fabián Herrera-, su segunda victoria le da a Talleres tranquilidad para seguir aguardando a los lesionados que faltan -Agustín Alladio, Juan Pablo Truglio, Martín Ramos y Fernando Borredá- y confianza para viajar el domingo a Noetinger a enfrentarse con un Progreso en dificultades por su pésimo arranque de torneo, de acuerdo a las expectativas previas y a un costoso plantel conformado por Bonaveri que todavía no conoce la victoria.

Quien ya está en condiciones de volver en la 5ª fecha, solucionándole un inconveniente a Merlini por la roja directa mostrada a Flores, es Leonardo Gómez. El arquero titular de la "T" ya cumplió su sanción de un partido por la expulsión en el clásico, mientras que Ignacio Pacheco (suspendido por dos cotejos) recién podrá reaparecer el domingo 12 de abril.  

Fotos: Leo Zarini 

Infografía: Germán Monetto