Primera A
Un 2-2 con gusto a otra cosa
Se relajó y lo pagó dejando importantes puntos en el camino. Bell estaba arriba por dos goles al cabo de la primera etapa y terminó castigado por un débil San Martín MB. En la próxima fecha, el blanquinegro viaja a Marcos Juárez.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Con mucho de historia repetida. En lo poco que va del año, ya hubo capítulos similares de Bell cediendo puntos en su cancha (ante Alumni y Alem por el Provincial). No le bastó tener la iniciativa en el marcador por dos goles de ventaja ante un San Martín que en la primera etapa demostró todo lo que no era capaz de hacer y porqué estaba en el fondo de la tabla. La visita se terminó llevando a Monte Buey un empate celebrado en su vestuario como una proeza y dejó sensación de derrota en las huestes locales ya que los tres equipos de arriba sí cosecharon victorias en esta 7ª fecha, alejándose en gran manera de la persecución de Bell cuando faltan solo cuatro fechas para cerrar la fase clasificatoria del Apertura.

Con dos llegadas fue suficiente. Tras el pitazo inicial, antes de los dos minutos San Martín se acercó al arco rival. Esa acción fue apenas un espejismo ya que su producción fue desdibujándose con el correr del reloj. Sólo iban 7’ cuando Bell consigue ponerse en ventaja: Ciocca gana en la larga, desborda por izquierda y al observar la llegada frontal de Pellegrino cede al medio para que el volante debajo del arco infle la red. El local volcaba a su favor cierta paridad mostrándose más veloz e incisivo al salir de la mitad de cancha. Todo se ratificó a los 18’ cuando, en la secuencia ofensiva que siguió a un tiro de esquina, Oviedo Gómez domina el balón por derecha y escucha el grito de Díaz pidiendo el envío por el segundo palo; el cabezazo del defensor fue tan preciso como el centro y puso a Bell 2-0.

San Martín con un control casi estéril de la pelota y alejado de la dinámica (recién a los 45’ visitó de nuevo a López con peligro), más la tranquilidad del blanquinegro con el resultado que lo fue dejando (equivocadamente) sin la tensión necesaria para ir por más, armaron un trámite con pasajes de intrascendencia que hizo irse a la primera etapa sin ningún atractivo y con el perdedor desahuciado a merced del dueño de casa.

Se dejó estar demasiado. El segundo tiempo arrancó igual de flojo hasta que a los 9’ rompió líneas Gregori para alcanzar un pase al vacío que lo dejó de cara al arquero, esquivándolo para señalar un descuento que avivó el desarrollo y que requería de la reacción del local.

Pese a un cabezazo de Ciocca que pasó cerca (12’), Bell no supo darle nunca un destino inteligente a su mayor posesión y a la hora de atacar caía en la jugada puramente individual o en un pelotazo, estando lejos de expresarse como un conjunto. Lo que parecía en su momento una pausa que se había tomado, lo relajó de tal manera que no solo no pudo encenderse para cuidar los tres puntos que todavía tenía en el bolsillo sino que le faltaba recibir a los 23’ un segundo sacudón. Otro balón largo que encuentra saliendo a la defensa, sirvió para que la carrera de Sánchez terminara en una perfecta definición cruzada ante el achique de López y sea el sorpresivo 2-2.

Tres minutos después, el equipo monteboyense se quedó con un hombre menos por doble amarilla a Santoni. Ni esa circunstancia supo aprovechar un Bell que persistía en sus errores con el balón. A los 30’, un contragolpe de San Martín paralizó corazones mientras no aparecía la ocasión para que el local preocupara a Acuña. Un tiro libre de Palacios a los 38’ y un gol anulado por offside de Ciocca a los 40’ fueron muy poco para hacer mella a una visita totalmente aferrada al punto, que demoraba el juego y que sobre el tiempo reglamentario vio como también se iba expulsado Dagostini.

Los seis minutos agregados apenas sirvieron para extender la angustia de ambos lados, lo que ayudó a comprender en el final la ruidosa alegría de San Martín y los rostros serios de Bell, único responsable de dejar pasar la oportunidad de liquidar el pleito y de no hallar soluciones cuando -más apretado por la chapa del tanteador que por su rival- debía torcer la historia.

Lo que viene. Poder despegar definitivamente e intentar salir de la medianía de resultados y rendimiento en la que está inmerso, será una búsqueda que Bell tendrá que hacer por dos fechas consecutivas fuera de casa. El raid que será confirmatorio de sus reales aspiraciones y de su proyección en las posiciones rumbo al imaginado ingreso a los cuartos de final, se inicia el domingo próximo en Marcos Juárez ante Argentino y tendrá su prolongación siete días después visitando a Leones en el Estadio Parque.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto