Primera A
Lo dio vuelta, goleó y se clasificó
Talleres batió 5-2 a San Carlos y se metió en la siguiente fase del Apertura; tras ir perdiendo por dos goles lo resolvió de gran forma en el segundo tiempo y mantuvo su largo invicto en el Bosque. En cuartos de final se cruzará con Sarmiento.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Pasó por todos los escenarios posibles el choque en Bell Ville entre Talleres y San Carlos por la 11ª y última fecha. No parecía tan difícil lo del local. Precisaba un solo punto para meterse entre los ocho que seguirían en carrera y debía lograrlo ante un equipo que sí ya llegaba clasificado. Y terminó siendo primero el barro y después el oro para los de Merlini. Fue sufriendo y gozando para cumplir uno de los objetivos (entre ellos, el de cerrar este Apertura con una mínima de 15 puntos) y para alimentar la esperanza ante lo que se acerca en lo inmediato, enfrentar a uno de los poderosos de la competencia. 

Dos sorpresas: el agua y un tiro libre. Un comienzo de partido desnaturalizado por la lluvia justo instantes previos al pitazo inicial de Franco Rodríguez dejó una mitad de cancha inmediatamente copada por el barro. Talleres, aún condicionado en su propuesta futbolística por este inconveniente y con la previa necesidad de sacar un resultado positivo para clasificar (un empate le bastaba para pasar de ronda), salió igual con todo y arrimó algunas llegadas de peligro sobre la valla del arquero Luna hasta que a los 21’ se enmudeció el Bosque. Apenas antes de pasar mitad de cancha, Maharbiz mandó al área local un tiro libre al que nadie se opuso y que tras picar se coló en el palo zurdo de un Leonardo Gómez que acompañaba con la mirada. Ya sin el chaparrón y casi de manera azarosa, San Carlos se ponía 1-0 demostrando poco poco y nada, forzando a la “T” -por tercer partido consecutivo en su cancha- a ir por la levantada.

Asomaba infructuosa la búsqueda del local en lo que era a todas luces un partido “barrero”. No generaba la jugada indicada ni le aparecía el hueco para disparar al arco aprovechando el terreno resbaladizo, además que la ansiedad lo colocaba varias veces en offside. Y fue otra vez una pelota quieta la que elevó las cifras para la visita. El arquero local controla el balón con sus manos fuera del área, sancionándose una falta que tomó Becerra para pegarle fuerte y abajo, poniendo a los 43’ un 2-0 que se acortó en el adicionado cuando Borredá empujó de cabeza un rebote que dio el arquero albiceleste a un tiro libre de Herrera.

El descuento fue uno de los datos valiosos como envión anímico a esa altura de la noche, lo otro positivo para Talleres era que al cabo de todos los primeros tiempos de la última fecha, los marcadores parciales indicaban que se mantenían las ubicaciones del 1 al 8 tal como había iniciado la jornada.

La lluvia fue de goles. Merlini devolvió a su equipo para el segundo tiempo con la variante de un volante ofensivo por un lateral (Ceballos por Fernández) y una línea de tres en el fondo. Y sus jugadores le respondieron de inmediato. En apenas un par de minutos de juego, Ceballos intentó la individual desde tres cuartos, cortando en slalom de izquierda hacia el centro para ir eliminando piernas que le salían al cruce y ya dentro del area sometió por lo bajo para dejar todo igualado. Talleres insistió, quería más. Luna achicó justo ante Guerrero pero no pudo a los 18’ cuando el propio volante sacó de media distancia un derechazo que se fue elevando y se clavó en el ángulo izquierdo estableciendo el 3-2.

Luego de sufrir, la “T” pasaba a tener asegurados los dos resultados que le daban la chance de estar en cuartos de final. Pero había una buena noticia más. A los 20’, y en lo que fue su primera presentación en el torneo luego de una lesión surgida en la pretemporada que lo complicó demasiado, ingresó Agustín Alladio. Ese dato que ya era alentador se completó tres minutos después cuando el espigado volante cabeceó bombeada una falta ejecutada desde la derecha del mediocampo colocando el 4-2. La lluvia de goles no cesó. Tras una clara chance de Herrera de señalar el quinto (40’), le llegó la oportunidad a Rodríguez de cambiar un penal por gol,  de decretar el número definitivo de la goleada y de confirmar que ahora son 13 los partidos consecutivos en que a la vera del Parque Tau no se conoce la derrota.

Lo que viene. La ida de cuartos de final coloca al conjunto bellvillense teniendo que eliminarse con Sarmiento en una serie de 180 minutos donde los de Leones contarán con la ventaja deportiva y seguramente optarán ser locales en la revancha, completando el cuadro de partidos Bell-Argentino MJ, Progreso-Villa Argentina y San Carlos-Matienzo. Ante ello se deduce extraoficialmente que habiendo dos partidos de ida en Bell Ville y dos en Noetinger y con una inquietud ya planteada por la policía, es problable que haya un desdoblamiento de la programación. Las novedades al respecto surgirán con el correr de las horas.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto