Primera A
Talleres eliminado por un Sarmiento impecable
El equipo de Merlini cayó 2-0 en el cotejo revancha de cuartos de final. Digna eliminación de la "T" en Leones ante un rival que demostró todo su poderío y contundencia con un Biasutti estupendo y autor de los dos goles.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Con un obvio sentimiento competitivo, la "T" tendrá seguramente algunas horas de lamento luego de quedar eliminado en cuartos de final del Apertura. Iban cinco partidos seguidos que no se perdía y se cayó 2- 0 ante Sarmiento en un cruce que terminó lleno de lógica.

Este seguro paso del equipo de Mariano Toedtli a semifinales que se podía presumir en la previa en virtud de todas las fortalezas que se le conocen de varios años a esta parte, es lo que habilita al mundo Talleres a medir este primer semestre con otras variables, siendo quizás la de menor peso este último resultado. Habrá cosas por mejorar pero en tren de mirar lo positivo, y entrando sí de lleno a lo sucedido en Leones, una cuestión rescatable es la manera en que intentó cuando todavía había una ilusión y la forma en que se eligió perder cuando ya todo era inevitable.

La bisagra del gol. En los primeros minutos se evidenció la obligación de un Talleres que llegaba hasta el borde del área rival, sector donde aparecía la seguridad de Bruno Conti y Matías Giammalva como pareja de centrales difícil de sobrepasar tanto en el juego aéreo como a ras del piso. Sarmiento se arrimó en ese arranque a través de una pelota detenida y a los 8’ se vio una media vuelta de Matías Rodríguez.

Una primera observación del entrenador de la “T” fue reclamar calma con la pelota en los pies a sus jugadores, no caer en urgencias para asegurar el destino del balón ya que al avanzar y perderlo era notoria la predisposición del local para salir con réplicas a toda velocidad y tomar la espalda. Y así fue que a los 10’ pisó el área con peligro Juan Fernández. Dos minutos después Darío Ceballe fusiló de volea a un Leonardo Gómez que respondió bien.

Se cumplía el cuarto de hora inicial y ya había una conclusión: era un trámite distinto al del partido de ida. Se mantenía la exigencia física pero además se podía darle otro destino a la pelota, era factible tocar y asociarse. Hernán Olmos, que proyectado por banda izquierda generalmente estaba siempre solo para recibir, ubicó perfectamente a un Juan Ocón que en las puertas del área menor se estiró pero no llegó, en una chance que servía para que la visita preocupara al dueño de casa y para que Toedtli le pidiera a su equipo que se parara decidido en mitad de cancha, mientras Ceballe pretendía ser manija con Cardarelli y Biasutti moviéndose por todo el frente de ataque, estando siempre a mano el ya clásico recurso del pelotazo cruzado que poseen los de Leones.

Era un juego ágil, dinámico y parejo hasta que a los 33’ esos tres nombres propios de jerarquía, surgieron para que en una acción puntual y no por una cuestión de dominio, Sarmiento se pusiera arriba y partir de ahí sí pasara a controlar el trámite hasta el cierre mismo del cotejo.

Cardarelli manejó los tiempos por el costado izquierdo, Ceballe pasó vacío para recibir dentro del área y sortear a un arquero que no llegó y Biasutti solo tuvo que empujar a una valla sin custodia para establecer el 1-0 que marcó un antes y un después. Talleres fue perdiendo prolijidad; se apuraba en el medio y en defensa se veía forzado al rechazo ya que Sarmiento empezaba a tomar vuelo. En los últimos cinco minutos, el ex Bell (la figura de la noche) tuvo un cabezazo apenas desviado, una media vuelta al lado del poste y una finalización en el punto del penal a un desborde de Fernández que milagrosamente no fue gol.

Hasta donde se pudo. Herrera afuera y Ceballos adentro fue la variante de Merlini al regreso. Defensa de tres y el hombre de refresco directamente a la ofensiva a acompañar a Ocón. Un 3-4-1-2 para la necesidad de al menos empatar. Esta postura arriesgada pero lógica, le dio más espacios por los costados a un Sarmiento que volcaba en La Calderita todo su potencial físico y su marcha extra en el ritmo que le aplicaba al juego con y sin pelota.

A los 14’ Vega Gerlero tuvo su ocasión para sentenciar la entrega y dignidad de un Talleres que no se desconcentró en defensa (hubo una aplicada tarea de Borredá retrocediendo por derecha para marcar) y no se resignó a buscar priorizando la pelota al piso y el destino seguro. Claro que no podía ante un rival por momentos en plenitud. Lo que pasaba con Sarmiento en ataque era más por sus propios méritos y todas las virtudes que se le reconocen que por fallas del equipo bellvillense.

Olmos obligó a una gran atajada de Pelosso a los 17’, con un tiro libre abajo que se le metía en su palo derecho. Y vino luego el golpe de gracia a partir de los 25’ con una ráfaga de tres opciones netas: primero lo tuvo Biasutti y luego Cardarelli, hasta que ya no pudo aguantar el fondo visitante cuando Leonardo Gómez tapa un fuerte remate de Fernández lanzado por derecha, tomando el rebote el “9” para sacar un zurdazo seco y rasante que el arquero apenas pudo rozar en un infructuoso último esfuerzo por evitar la caída. La pelota terminó tocando la red y decretando a los 28’ que la serie de cuartos de final estaba liquidada con el 2-0.

El resto del reloj sirvió para que Toedtli realizara las tres variantes desde el banco de suplentes (igual hizo Talleres con dos ingresos más) pensando en el compromiso que tendrá Sarmiento este domingo en Villa María por la 1ª fecha del Torneo Federal B ante Alumni.

Fotos: Gentileza Prensa Club Sarmiento

Infografía: Germán Monetto