Primera A
Sobre el final, Bell se quedó con lo que buscó
Gracias a un gol de Bernardo Ciocca en el adicional, derrotó 3-2 a un Matienzo que estuvo dos veces arriba en el marcador. Con puntaje ideal, en la próxima fecha el equipo de Basualdo visita a Talleres en el clásico.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Que lo visitara el campeón no era poca cosa para Bell. Duro escollo e importante desafío resultaba Matienzo para afianzar un arranque positivo en el Clausura al menos desde lo numérico mientras busca su identidad como equipo tras algunos cambios producidos en el plantel durante el receso. Además, puntualmente para este partido debía superar la ausencia de su talentoso enganche Lucas Cardarelli, quien se lesionó en la semana y venía de una buena actuación en Marcos Juárez en el triunfal debut.

Los de Monte Buey, que entre lesionados y suspendidos saltaron al césped con una formación no tan habitual, traían el respaldo de un funcionamiento que los consagró en la primera parte del año y de haberse quedado con el clásico una semana atrás. Aún con algunos vaivenes, esta siempre interesante propuesta del fútbol liguero cubrió las expectativas de quien se arrimó al estadio y terminó viendo cinco goles con la sonrisa de Bell en el ocaso mismo de la tarde.

Cada uno tuvo lo suyo. Salió como una tromba el local. A partir de la pelota y proyectando constantemente a un Germán Márcora que, sin tener por su sector responsabilidad de marca, fue profundo y provocó llegadas claras. A los 7’ Lucas Palacios definió por arriba del horizontal un toque al medio del lateral zurdo y luego fue el turno de Daniel Salas en dos acciones individuales lucidas: en una, gran control y picante remate, en la otra fue con un impecable cabezazo en palomita que dio en el travesaño y picó en la línea.

En el 4-4-2 de Matienzo se observaba a Martín Ariaudo y Guillermo Bustos como delanteros que iban contra los centrales para girar y quedar sin marca al picar al balón cruzado de adentro hacia afuera. Y cuando la dupla tuvo la primera chance no perdonó. Al espacio fue Ariaudo y casi sobre línea de fondo tocó para que Bustos decrete la apertura a los 14’. Dos minutos después, el mismo recurso y los mismos protagonistas estuvieron a punto de lastimar de nuevo con un juego muy directo.

Ese aluvión de situaciones del cuarto de hora inicial mantuvo su atractivo con un trámite donde no había disputa en mitad de cancha y la pelota iba de área a área. La tarea era para ambas defensas, pareciendo más expuesta la de un Bell que además tenía en su mediocampo un hombre menos que el rival en su esquema (4-3-1-2).Tal es así que cuando Leandro Rivero pone a los 27’ el justo empate con un tremendo golpe de cabeza tras un corner, al minuto convierte Ariaudo el segundo tanto tricolor cuando un pase de Vezzani toma a contrapierna al fondo local y Joaquín Bueno por banda izquierda continuó con un toque bajo para que el “10” solo tenga que empujarla.

Bell, con un Alex Lucero al que le costaba hacerse manija y así molestar por el centro, intentó recostarse mayormente en la habilidad de Palacios por derecha junto a los piques de Márcora y Nicolás Álvarez por el otro flanco, no generando grandes emociones de ese modo pero sí obligando hasta el momento de la pausa en los vestuarios a que tanto Nahuel Colombo como sus defensores tuvieran que estar concentrados en su trabajo.

Porque lo quiso ganar. El segundo tiempo variaba como espectáculo respecto a lo ya visto. El trámite se alejó de aquel ida y vuelta que terminaba sobre los arcos, lo que daba la sensación que eso se amoldaba más a las pretensiones de Matienzo de llevarse los tres puntos que a la necesidad de remontar que tenía un Bell que -con Palacios como arma casi exclusiva- fue el único en al menos aproximarse un par de veces.

Y mientras aún costándole ser claro el blanquinegro iba, la visita fue extrañamente dejando de lado tanto su recurso de ataque de la primera mitad como el propio control del balón. Así fue que pasados los 20’ llegó la igualdad con Palacios en el área dominando por derecha un centro de Márcora de tres cuartos desde el sector opuesto y desairando al arquero para empujar a un arco vacío.

De ahí en más, un Matienzo que parecía conformarse sin preocupar en nada a Carlos López y un Bell que pese a sus ganas no encontraba la manera de clarificar en los metros finales, dieron señales de ir rumbo a un empate pleno de lógica. Esta idea se terminó rompiendo a los 48’ cuando a Bernardo Ciocca (ingresado cinco minutos antes) le queda servida en el area una pelota disputada en las alturas a la salida de un corner, una media vuelta típica de goleador sirvió para inflar la red y premiar al conjunto que, aún sabiendo que no estaba en una gran tarde, intentó quedarse con el triunfo.

La tranquilidad que otorga estar con puntaje ideal de cara a dos duros compromisos que se le vienen en Bell Ville al equipo de Oscar Basualdo, como lo son el clásico de visitante ante Talleres y recibir a Sarmiento, son un buen colchón para trabajar en busca de un cada vez mejor funcionamiento. Quedó comprobado que hay poder de fuego para el arco de enfrente. Como algo a revisar de este domingo quedó el ensamble de las piezas entre mediocampo y defensa para poder sentirse sólido atrás en respaldo de esa interesante ofensiva.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto