Primera A
Bell anda volando
El clásico fue para la visita. El blanquinegro venció 1-0 a Talleres en el Bosque con gol de Salas, quedó como único líder y espera el jueves por Sarmiento. Los de Merlini siguen sin sumar en el Clausura.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
A todo lo que se generaba alrededor del clásico previamente, hay que darle el real contexto en el que finalmente se pudo desenvolver. La tarde de Talleres-Bell en el Bosque fue con una llovizna casi permanente y que desde horas tempranas del sábado sirvió para complicar a un piso que de por sí no suele estar en buenas condiciones, además de haber tenido el paso preliminar del choque en cuarta división. Esta cuestión otorga a los protagonistas algunas licencias sobre la cuestión estética de lo ofrecido en un partido donde prevaleció la ideal actualidad del blanquinegro en este arranque del Clausura en contraposición con la de su rival. El ahora solitario puntero fue eficaz en la única jugada elaborada del encuentro y así se lo ve ganando todo lo que jugó en el torneo mientras que la “T” perdió su tercer partido consecutivo, incluso sin poder aprovechar que contó con un hombre más en casi todo el segundo tiempo.

Una y adentro. No se puede decir que Talleres no tuvo un comienzo auspicioso. Quería la pelota y pretendía progresar asociándose por los costados. Sin lastimar, obligaba a que esos minutos iniciales se jugaran en terreno de un Bell más a la expectativa, dispuesto a que hasta sus delanteros retrocedan y con intentos más directos. Sobre el filo de los 10’ se arrimaron al arco de enfrente una vez cada uno. Ya en el cuarto de hora se pudo apreciar que la pelota parada le daba al local en tres ocasiones ir sobre un Carlos López que así iba a tener mucho trabajo.

Nada pasaba en la valla protegida por Leonardo Gómez hasta los 20’ cuando Germán Márcora se desprendió por primera vez y sacó un centro que el arquero debió anticipar. Luego tuvo metros Lucas Palacios para meterse en zona caliente, llegando el cierre justo de Carlos Campos. Y la segunda proyección de Márcora sirvió para el único grito. El lateral combina con Nicolás Alvarez y va por la devolución hasta la línea de fondo, sacando un centro que se fue abriendo para caer justo sobre la cabeza de un Sebastián Salas que voló para dar potencia a una definición que se metió abajo en el palo izquierdo. A los 26’ y en una sola acción, Bell revalidó antecedentes ofensivos de los dos partidos anteriores y demostró el daño que es capaz de hacer. Cuatro minutos después casi convierte el segundo con una escapada al vacío de Jonathan Lescano que tapó el arquero.

El local ya no podía jugarlo al partido pero continuaba teniendo posibilidades para llegar gracias a una actitud que forzaba faltas y ejecuciones tanto frontales como desde ambas bandas, poniendo así en cuatro oportunidades más la pelota dentro del área visitante y pecando de efectividad en ese ítem en donde le surgía casi la única vía para generar peligro. Cuando lo logró a los 42’, tras un cabezazo que da en el palo y Juan P. Truglio empuja el rebote al gol, se quedó con las ganas al ser la jugada anulada por offside. Con esa polémica y las discusiones respectivas se fueron al descanso.

Voluntarismo contra pragmatismo. La “T” volvió con la predisposición al esfuerzo que merecía su comprometida situación y tuvo un par de pelotas paradas con riesgo antes de los 10’; Bell mostró un remate de Salas al primer palo bien resuelto por Leo Gómez.

Parecían meterse en un trámite atrayente de búsqueda de la igualdad por un lado y contragolpes para aumentar por el otro cuando llegó la roja directa a Palacios por agresión. A partir de esta incidencia se explica el resto de lo que se vió. Basualdo hizo ingresar automáticamente a Agustín Ricagno para armar en Bell una línea de cuatro volantes en la pelea de mitad de cancha, quedando Salas como único punta. Talleres, que alimentó la ilusión con la diferencia numérica de su lado, no encontraba resquicio ante el repliegue visitante. Corrían los minutos y no aparecía la claridad que la situación requería aún con Aníbal Castro bajando a pedir la pelota y con Fernando Borredá pasando en cada avance. Desde el juego, nada pudo crear un conjunto de Merlini al que la urgencia en la que está inmerso le quitó la paciencia para aprovechar una circunstancia favorable y darle al menos una ocasión al olfato goleador de Juan Ocón. Tuvo su única chance a los 27’, en un cabezazo al primer palo de Juan Pablo Gómez que con destino de red tuvo la brillante oposición del arquero capitán de Bell con una notable reacción volando abajo.

Que los diez minutos finales se jugaran de cara al arco visitante como reflejo de la irreprochable entrega de sus hombres (con apenas un remate de Martín Ramos cercano a un poste), no fue argumento suficiente para que la “T” lograra desbordar a un rival que cuando se vio disminuido por la expulsión fue practicidad pura y en medio de un trámite discreto se preocupó por correr, meter y defender para cerrar el negocio del clásico con los tres puntos en el bolsillo.

Lo que viene. La semana primero tendrá a Bell recibiendo a un Sarmiento que todavía no ganó en el certamen, en adelanto de la 4ª fecha que se concretará la noche del jueves. Este choque de pesos pesados con realidades opuestas en la tabla se dará 48 horas después que el Demonio juegue en La Calderita ante el Racing cordobés por el Federal B. 

Por el lado de Talleres, el domingo próximo visitará a Leones. Dos equipos urgidos de puntos se enfrentarán en el Estadio Parque. El dueño de casa está último en la tabla general con 10 puntos y por el momento descendiendo, mientras que para el equipo de Merlini es inevitable a esta altura conseguir sumar por primera vez en el torneo.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto