Primera A
Se acabó: Ganó Talleres
Los de Merlini sumaron por primera vez al derrotar 2-1 a Progreso; un gol de Cesarini en la agonía tranquilizó al Bosque en la lucha por escapar de la zona de descenso. El siguiente rival será C. D. Roca, único invicto.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
El Bosque era el marco para Talleres-Progreso por la 5ª fecha, en un choque que llamativamente cobraba trascendencia cuando todavía no se cumplía la mitad de la etapa clasificatoria. Eso sucedía porque precisamente la tabla del Clausura no les interesa en la actualidad tanto al local como a la visita. La urgencia en que están inmersos por los malos resultados les pone en la mira exclusivamente una tabla general que determinará dos descensos directos a final de temporada. Esta ecuación los tendría a ambos comenzando la tarde con 15 puntos, a solo uno de los que hoy estarían perdiendo la categoría, y en busca de cortar rachas negativas tales como cuatro derrotas en el caso de la “T” y solo un triunfo para los de Noetinger en la jornada inaugural, acumulando luego  tres caídas. A todo esto se podía agregar que los dos conjuntos tenían a sus arqueros titulares expulsados el domingo pasado: Leonardo Gómez recibió una fecha de suspensión y Gonzalo Vigil fue sancionado con 3 partidos.

Y en el caso particular de Talleres ahí no se terminaba la mala. Marcos Vittori, el habitual relevo en el arco, se lesionó de gravedad en la semana una de sus rodillas y será operado, por lo que otro joven, Agustín Monasterolo, sería de la partida en este duro compromiso donde tampoco estaría el capitán Nicolás Martínez, quien salió lesionado en Leones una semana atrás.

Este panorama era compensado en parte por los regresos de Santiago Lubrina y José Cesarini para armar la zaga central en defensa. Las cuestiones a veces extrañas del fútbol hicieron que estos dos futbolistas fueran quienes marcaran los goles que decretaron el triunfo y acabaron con la racha negativa, en un trámite que de todos modos lo vio padecer en el segundo tiempo casi como siempre.

Con una buena cara. Fue en la primera etapa donde se la vio mejor a la “T”. Salió con todo y a los 5’ ya había mostrado tres insinuaciones con un remate de riesgo, obligando a un tiro de esquina y con Borredá cabeceando en el área chica. A los 10’ contó con una clara de Ocón solo en diagonal al arco y resolviendo tocar al medio en una jugada que se diluyó. Enseguida, Truglio lanzado al ataque mete un centro y el  “9” que define junto al palo con un cabezazo que se va muy cerca cuando ya todos gritaban el gol.

Progreso no podía hacerse de la pelota en un arranque interesante de partido, casi sin foules y muy dinámico. También era positivo en el local que a su arquero se lo observaba decidido y seguro. Monasterolo se fue quedando con todos los balones que llegaban a su zona salvo el que a los 18’ pegó en el ángulo izquierdo en un tiro libre.

Promediando el primer tiempo y a partir de la imprecisión, se empezaron a repartir la pelota y las ocasiones. A los 30’ volvió a estar Ocón de cara al gol en duelo con un arquero que se hizo de un fuerte zurdazo. Tres minutos después, el albirojo desbordó por derecha y el centro fue para una palomita de Brugiafredo que se fue abajo lamiendo el poste. 

El marcador se abrió a los 35’: una falta que Campos ejecutó desde su propio terreno fue directo al corazón del área para que una pifia visitante dejara la pelota a disposición de la cabeza de Lubrina y todo Talleres se apiñe en el festejo del 1-0.

A los 43’, el elenco de Noetinger estuvo muy cerca con un cabezazo de Brugiafredo a un balón proveniente de un corner que dio en el travesaño, señal que el partido de los “seis puntos” no sería fácil para los de Merlini pese al triunfo parcial.  

Se complicó de nuevo. En el complemento, un agresivo Progreso ya había exigido al guardavalla local cuando a los 10’ logró la igualdad. Tras un tiro libre frontal que se fue bajando y que Monasterolo alcanzó a rozar, la pelota da en el horizontal y le queda servida a Brugiafredo para que se desquite de aquellas chances desperdiciadas anteriormente y en la tercera empuje al gol.

El 1-1 era en medio de un desarrollo donde a la “T” le costaba arrimarse al arco contrario como tantas veces le ocurrió en este torneo y en el cual la visita ya jugaba el partido de otra manera, a partir de Bevilacqua en el centro del campo y contando con otros espacios tras establecer un empate que hizo adelantarse a su rival. No podía un Talleres que apenas tenía un solo disparo al arco en esta segunda mitad, con un zurdazo conectado a medias por Ramos que no llevó inconvenientes. Cerca de los 30’, seguía más cómodo Progreso mientras el DT local realizaba un cambio atrás de otro, haciendo todo lo posible para mejorar y abandonar un escenario de confusión. Casi llega el segundo del equipo de Páez con un cabezazo de Selak debajo del arco que se fue por arriba en una salvada milagrosa.

Los tres pases seguidos para generar un ataque profundo no aparecieron nunca en Talleres, quedó nomás sumergido en los problemas de siempre hasta que a los 42’ llegó la solución a través de otra pelota quieta y del otro marcador central. Un tiro libre desde tres cuartos por derecha fue conectado por la entrada de Cesarini en el segundo palo y así fue que, faltando poco y nada, tres puntos demasiado importantes se quedaron en Bell Ville para dar por cumplido el único objetivo del domingo: cortar la sequía, algo fundamental para hallar una tranquilidad que mejore el ánimo y la confianza de cara a una lucha a la que todavía le restan seis partidos más.   

Un pequeño respiro. La tabla general exhibe ahora el valioso salto que dio la “T” de la mano de su sufrida primera victoria y a la par de algunos otros resultados de la fecha que lo favorecieron: permanecen en zona de descenso directo Defensores de Juventud (perdió) y Leones (empató) con 14 puntos, Progreso se quedó en 15, a San Carlos y C.D. Roca (empataron sus partidos) los alcanzó Talleres para compartir 18 unidades, más alejado se lo ve a un San Martín MB que con cuatro victorias seguidas ya está con 22 en el cómputo anual y liderando el Clausura.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto