Primera A
El valor de sumar en el Bosque
Tras verse en desventaja, Talleres igualó 1-1 ante Villa Argentina y terminó rescatando un punto importante para la tabla anual; en el Clausura continúa último a falta de cuatro fechas. En la próxima visita a Matienzo.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
El Talleres-Villa Argentina que se jugaría por la 7ª fecha generaba expectativa y algo de tensión. Estas cuestiones pasaban principalmente por el cuerpo y la mente del local, que en esta recta final de la fase de clasificación apunta su objetivo a la tabla general ya que el cómputo anual de los dos torneos lo muestra muy cerca de los dos descensos directos. A la difícil misión de este domingo para una “T” que no logra solidificar una propuesta futbolística y exhibía solo 3 puntos en su haber, se le opondría un elenco marcojuarense que, pese a no contar ya con el mismo plantel que salió subcampeón en el Apertura y tener un mal arranque en este certamen, llegaba al Bosque con muy buen ánimo al arrastrar dos victorias consecutivas: una nada menos que en el clásico de la ciudad y la semana pasada ante Matienzo.

Todo este panorama planteado indicaba a las claras que las urgencias en su máxima expresión estaban del lado de un Talleres que hacía su penúltima presentación en casa, no siendo un dato menor que de los restantes cuatro cotejos encarará tres como visitante, condición en la que siempre regresó con derrotas en el Clausura. Terminó siendo un reparto de puntos que dejó cierto conformismo en ambos, en el marco de un cotejo que nunca pudo sobresalir de lo mediocre

Uno lo encontró; otro lo buscó. Talleres arrancó apelando a la presión y en la medida de lo posible -ya que el viento y el estado del terreno no ayudaban- a ser prolijo, utilizando mucho a Borredá por el ala derecha para pisar área rival. La visita se focalizaba en el orden de su estructura y no se desesperaba por atacar. La primera de peligro fue precisamente con el “8” local sacando un envío que no fue ni centro ni tiro al arco que casi empuja Ocón a los 11’. Hubo dos pelotas paradas ejecutadas de manera imprecisa que siguieron dando muestra de la iniciativa de Talleres mientras que su rival parecía haber salido dispuesto a “manejar” el partido.

Estas dos posturas se traducían en un trámite que se fue afeando con el pasar de los minutos y que tuvo en la efectividad de Villa Argentina y en una floja salida de Leonardo Gómez la apertura del marcador a los 20’: Marchetto alcanzó a tocar suave y por arriba (ante un arco sin custodia) un balón que dejó picando en el área el arquero al intentar cortar un tiro libre que le llegó desde el sector derecho, colocando un inesperado 1-0.

Fue con todo la “T” y a los 34’ contó con una inmejorable chance en el punto del penal con la zurda de Lubrina, apareciendo el portero Suárez para ahogar algo que ya se gritaba. A la vuelta de esa jugada trabajó Leonardo Gómez con un achique clave ante lo que era el segundo gol en medio de un reclamo de sus compañeros por offside.

Poco después, el DT Merlini hace rápido el primer cambio ante la necesidad en que estaba inmerso y le dio otro dibujo a su equipo: ingresó Ceballos (por Campos) en ofensiva con Ocón, la defensa quedó con línea de tres y Castro retrasándose para ser enlace. La justicia y una dosis de tranquilidad arribaron en el tiempo añadido (46’) cuando Cesarini fue el último en tocar a un metro de la raya de sentencia una pelota que llegó al área a la salida de una falta, que pasó por Ocón y que también quiso rematar Lubrina.  

Se le alteraron los planes. En la segunda etapa, tras una aproximación por lado, hubo otra variante para apuntalar la búsqueda de Talleres con un 3-4-3: Juan Pablo Gómez entró por Castro, sumándose a la ofensiva de un conjunto que pretendía adelantar metros lo más posible, asumía algún riesgo atrás y que se salvó milagrosamente en una definición que se fue apenas encima del travesaño (15’). Un minuto después, igual situación se vio en la valla visitante con un disparo a colocar de Juan Pablo Gómez.

Una primera mala noticia para la ambición de Talleres fue que a Borredá le tirara atrás en su pierna izquierda y debiera ser reemplazado por Herrera a los 20’. La síntesis del complemento eran aquellas ocasiones a cuentagotas, gran parte del trámite en la pelea del mediocampo, el empuje local y algún contragolpe con espacios para Villa Argentina. Con los tres cambios hechos, surgió otro golpe negativo para Talleres cuando a los 30’ se queda con diez hombres en cancha ya que Lubrina se vio imposibilitado de continuar por una fuerte dolencia en uno de sus pies.

Entrando en la parte decisiva del partido, los de Merlini no llegaron más. Sí lo hicieron los de Marcos Juárez que, con otras ganas a partir de verse con superioridad de fuerzas, atacaron los espacios y soltaron gente. A los 41’, otra definición imprecisa en un mano a mano estuvo a centímetros de ser gol visitante, al igual que una veloz réplica abortada por un eficaz y jugado cierre de Martínez en el adicional que derivó en un airado pedido de penal por parte Jorge Quinteros, quien vio así la roja en el mismo momento que se decretaba el final.

Considerar positivo el punto sumado por Talleres no pasa solo por el contexto complicado en que se debió desenvolver en el último cuarto de hora; la derrota de Defensores de Juventud y el clásico de Noetinger culminado en empate le sirvieron además para sostener cierta distancia con la zona roja que determinará los descensos en apenas un mes.

Números temidos. 8º Leones 20 puntos, 9º Talleres 19 (-7), 10º San Carlos 19 (-14), 11º Progreso 17, 12º Def. de Juventud 14.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto