Primera A
La final es una realidad para Bell
Se metió en la definición del Clausura con un 2-0 sobre Villa Argentina en la revancha de semifinales; fue un duro partido con goles marcados en la segunda etapa. Matienzo será local en la ida.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Haber sido el mejor de la faz clasificatoria del Clausura posibilitó a Bell afrontar los noventa minutos decisivos de las instancias eliminatorias en su cancha. Dos semanas atrás le fue por demás útil esta situación en cuartos de final cuando doblegó definitivamente la historia de este año ante Argentino MJ luego de quedarse con un cruce que lo tenía perdiendo tras la ida.

Este domingo, otra era la mirada que tenía el local respecto a la revancha de semifinales con Villa Argentina. Se llegaba desde Marcos Juárez con un 1-1 y con dos resultados permitidos para estar en la definición: otro empate o una victoria le servía a los de Oscar Basualdo. Enfrente estaría un rival muy particular, con sabidas limitaciones económicas, de fuerte sentido de pertenencia, que suele ser históricamente de una localía valiosa y siempre dispuesto a una muestra de carácter -que a veces le es contraproducente- pero que tenía esta temporada el mérito agregado de una gran campaña: fue el subcampeón del Apertura y ahora estaba a un gol de repetir una final. En tren de precauciones y respeto, Bell veía que a su oponente le volvían dos experimentados como Maldonado y Espinoza respecto a la ida.

Era imprescindible para el blanquinegro una postura inteligente sabiendo lo que debería soportar de entrada y que si surgía la ocasión era importante la capacidad de daño en el arco visitante.

Lo supo controlar. Presionando alto, forzando la salida, generando laterales, con algún desborde y un tiro libre que le sirvió para poner la pelota en área contraria. Así arrancó una Villa Argentina que recuperaba rápido con Maldonado como eje, cortando, distribuyendo y pasando al ataque. Apenas tuvo oportunidad, Bell mostró lo suyo. Palacios ganó por derecha y Márcora se soltó obligando a un corner, acompañando estos avances una defensa que se paraba en la raya central.  Era un duelo vertiginoso en ese arranque donde la visita plantaba línea de tres en el fondo. Pasando el cuarto de hora el trámite pasó a ser una intensa disputa por el centro del campo, siendo importante en ese aspecto el notorio sacrificio de Cardarelli y Salas para retroceder y meterse en esa batalla.

A los 19’ se vio la primera de riesgo con Palacios poniendo el taco a una pelota que venía de un tiro de esquina y a la que el arquero Suárez arañó abajó en su poste zurdo. Palacios, que en sus arranques desequilibraba, tuvo una más a los 24’. De a poco se evidenciaba que el envión inicial de la visita ya no era tal y que Bell amoldaba el juego a sus intereses tanto con la pelota como en el manejo de los tiempos.

No estaba cómoda una Villa Argentina a la que no le bastaba el afán de un Maldonado que se fue desordenando (en ataque iba a los costados o incluso aparecía como centrodelantero). Por el lado del local ya era rescatable la prestancia del pibe Sachetto -a último momento titular en lugar de un Alvarez lesionado- para cubrir el callejón izquierdo. Cardarelli lo tuvo a los 40’ de cara a un Suárez que se volvió a lucir. Aún confundido, no se resignaba la visita corriendo y metiendo, además de tener en los instantes finales un par de acciones individuales del habilidoso Molina. No se podía distraer Bell y en una primera etapa que se iba con un desarrollo y un resultado que eran negocio, terminó además muy concentrado y firme en defensa, con necesarias y  buenas coberturas de Rivero y Díaz.

Lo aguantó y lo liquidó. Salió con todo nuevamente Villa Argentina. Con Molina como interesante carta ofensiva, proponía un ida y vuelta que lo acercara a lastimar el arco rival aún exponiéndose atrás. Se ingresó a un pasaje donde a Bell le costaba hacerse de la pelota y su defensa así como era exigida respondía. Un desliz por esos momentos le hubiera costado caro y que eso no pasara fue otra de las virtudes del blanquinegro en la tarde.

Era un juego abierto que le volvía a prender la llama de la ilusión a los marcosjuarenses. El local tuvo un contragolpe a los 15’ con Salas rematando y Suárez rechazando. A diferencia de la etapa inicial, no podía Bell frenar el ritmo y, pese a que estaba a la vista que tenía grandes chances de liquidarlo por los espacios que le ofrecía la urgencia del rival, esa no podía ser su única fórmula porque si no era eficaz sufriría. Un gol que recibiera y se alteraba todo.

Basualdo intentó a los 22’ una variante (Ciocca por Salas) que no hizo falta esperar si resultaba o no ya que un minuto después abrió el marcador con un tanto señalado a propia puerta por Maldonado al pifiar en su área el despeje de un tiro libre que llegó desde la izquierda ejecutado por Oviedo, tras foul a un Sachetto que supo proteger con inteligencia la pelota al ser asediado.

El 1-0, nacido de una cuestión fortuita, le debía servir a Bell para realmente pasar a controlar la situación ante la furia que exhibía Villa Argentina.Y otro mérito del local fue la decisión por bajarle la persiana rápido el pleito, actitud demostrable a los 28’ cuando llega el 2-0 con Lescano, un volante por afuera, tocando al gol debajo del arco un envío de Palacios, aprovechando que ya hubiera dudas en el fondo visitante.

Fue suficiente para todos. Un global 3-1 hizo que en un abrir y cerrar de ojos, tanto el resultado, el trámite como la serie quedaran en poder de Bell, y aunque era notorio que en parte eso era asumido por su rival (necesitaba marcar tres goles), este supo dotar sus minutos finales en el Clausura con dignidad y corazón, esforzándose hasta el merecido elogio.

Bajo la voluntad del dueño de casa se acababa un cruce que tuvo una más para cada uno (el palo le dijo no al descuento visitante; Suárez evitó el tercero ante un gran cabezazo de Ciocca) y que dejó a Bell logrando lo que pretendía: tras dos años vuelve a disputar una final de un certamen liguero -en diciembre de 2013 se le impuso Sarmiento-, siendo su último escollo un Matienzo que alojará en su estadio el próximo domingo el choque de ida.

Para tener en cuenta. Este torneo denominado “50º Aniversario Fábrica Dalemás-Copa Roberto Fuglini” ya no tendrá en la definición una ventaja deportiva tan potente como lo fue para las otras instancias. Este beneficio solo le sirve a Bell para el derecho a elegir condición de local o visitante; además, en la ida y en la vuelta solo se tendrán en cuenta los puntos (no los goles), en caso de que al finalizar el segundo partido exista igualdad en puntos se realizara un tercer partido en cancha neutral donde ahí sí entrarán a jugar los goles señalados por uno y otro.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto