Primera A
Un bicampeón llamado Matienzo
Se quedó con el Clausura al derrotar nuevamente 2-0 a Bell. Otra vez una aparición de Badaracco apenas iniciado el complemento puso proa al triunfo tricolor después de una incesante búsqueda del local que dominó la primera mitad.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
La que se vivió este domingo en el Estadio Ciudad de Bell Ville fue nomás la última tarde para la divisional A. El lamento y la tristeza se instalaron en el vestuario blanquinegro mientras una alegría interminable se trasladaba a Monte Buey. Matienzo venció a Bell 2-0 tal lo hizo en la final de ida y festejará por varios días el bicampeonato. Como una semana atrás, no tuvo contemplaciones para con un rival que lo rodeó de entrada para pegar rápido y forzarlo a variar su propuesta. La efectividad tricolor no cambió en siete días y asomó de nuevo como la gran virtud para someter a un Bell que buscó apuntalar la chance de  ir a un tercer partido con Ciocca esta vez desde el arranque y el regreso de Alvarez.   

Un Bell superior. La primera acción fue anticipo de mucho de lo que se vería en la etapa inicial. En un arranque furioso del local, Ciocca fue opción de ataque, Márcora se proyectó, vino un tiro de esquina y un cabezazo terminó siendo despejado en la línea por Saldari. Matienzo no tenía cómo hacerse del balón y solo le quedaba no errar en incomodarle lo más posible los caminos a un Bell que plasmaba en el terreno la postura y el formato que su urgente situación ameritaba.

Tenía desborde y llegada por ambos costados con un movedizo Lucas Palacios que ganaba más de lo que perdía. De a poco fue haciendo pie el tricolor al tomarse su tiempo cuando iba logrando instalarse en campo contrario, incluso a los 11’ ya supo dar una muestra del peligro que podía generar con algunos espacios que lógicamente había. Martín Ariaudo lanzado ganó la carrera ante Rivero y Salguero para rematar de cara a un arquero que tapó con sus piernas. Era el cuarto de hora y el vértigo se instalaba en la final, un pasaje de ida y vuelta con otra réplica visitante y el local sumando ahora la opción de Alvarez y Lescano también pisando el área rival tanto por izquierda como por derecha. Era un espectáculo atractivo en donde Bell hacia todo desde el esfuerzo y bastante desde los argumentos menos el gol que precisaba ya que no tenía precisión en el último pase o en los centros. Allá por la media hora entraron los dos en un mini bache aunque siempre con la ambición del local ante un Matienzo que ya no sufría tanto atrás y que cada tanto ubicaba a Martín Ariaudo y su control de pelota, plantándose en campo enemigo.

En los cinco minutos finales reavivaron el trámite con Badaracco pisando la frontal del área y López achicando su remate; con Ciocca teniendo una buena posibilidad de disparo que encontró un rebote fortuito en un defensor y con Cardarelli enganchando en la puerta del area hasta poder sacar un remate a media altura que la volada de Colombo evitó se metiera junto a un poste.

Por el desgaste que hizo Bell en pos de quebrar el empate se llegaba a la conclusión que algo más hubiera merecido tanta búsqueda en una tarde calurosa donde el negocio era para Matienzo: seguía mandando en la serie y su rival había utilizado una gran cuota de reserva física.

Un Matienzo letal. Los hermanos Ariaudo motorizaron en un par de jugadas a un equipo que repetía la forma de pisar campo contrario y que sorprendió a los 5’ a partir de una pelota quieta (foul a Martín Ariaudo en una escapada) ejecutada desde la izquierda que un solitario Badaracco conectó de cabeza por el segundo palo para abrir el marcador. El goleador otra vez ponía su firma en la serie en un momento clave.

Reaccionó bien Bell esta vez a comparación de la misma situación una semana atrás. Seguía combinando a ras del piso y así fabricó una gran jugada donde Alvarez llegó al fondo para sacar un centro al que Ciocca le puso la cabeza obligando a que otra vez el arquero Colombo diera la talla para sostener el cero en su valla yendo abajo a su palo derecho. Basualdo mueve rápido el banco y manda a Salas por Salguero reforzando el ataque. Era una buena intención del DT que se malogró rápidamente ya que un par de minutos después de su ingreso, el delantero recibió dos amarillas (simulación y golpe a Compagnucci) y acabó expulsado.

Fue el principio del fin. En inferioridad de fuerzas se le caía la estantería a Bell para una misión que ya era harto difícil. Y a tal punto se frustaría toda chance blanquinegra de remontada que en la primera contra sobrevino el 2-0. Con el local adelantado, rompió líneas por el medio Andrés  Ariaudo, tocó a Badaracco y este avanzó hasta forzar la salida de López, el pase al centro lo empujó Martín Ariaudo a un arco vacío y llamativamente a los 15’ había cosa juzgada en Bell Ville. Tal es así que increíblemente marró el tercero Vezzani antes de los 20’. El doble cambio de López Ruiz y Lucero (por Cardarelli y Alvarez) a esa altura poco podría rendir con un tricolor dueño del resultado, pleno dominador en el plano futbolístico y anímico y siempre más cerca de ampliar que de recibir el descuento, dejando la sensación que ya le estaban sobrando minutos al partido.

En ese sentido no pudo Bell hacer digna su despedida aunque sea señalando un gol pese a contar con un cabezazo de Lucero, otro de López Ruiz y un disparo cercano de un Lescano conmovedor. Suena extraño pero en 180 minutos no convirtió un Bell preparado en este segundo semestre para lastimar en ataque.

Matienzo explica su brillante cierre de un 2015 exitoso tanto en lo colectivo como en lo individual. Al inamovible y aceitado 4-4-2 aplicado por Zalazar en un plantel largo y con valiosas alternativas, se le sumaron figuras que aparecieron sobre todo en los cruces (no perdió en los seis partidos disputados). Desde el arquero, los centrales, los batalladores del mediocampo, la potencia y gambeta de otros hasta la efectividad determinante de su goleador, le redituaron tanto para cuando tuvo que sufrir como cuando pudo jugar e ir por lo suyo.

En dos partidos prácticamente fotocopiados, sobre todo en esta revancha Bell no pudo plasmar en la red su buen primer tiempo y eso le costó carísimo. La capacidad de pegada en esta serie final del Clausura estuvo en poder exclusivo del Matienzo bicampeón. 

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto