Primera A
Bell se fue preocupado
Sarmiento potenció su ventaja deportiva al vencerlo 1-0 como visitante en la semifinal de ida; Flores Serra convirtió el gol en la primera etapa. Los de Basualdo quedaron muy complicados para la definición de la serie en Leones.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Para ver fútbol oficial hubo que esperar tres semanas desde aquel 19 de junio donde se conocieron a los cuatro que buscarán llegar a la final de la A. La inoportuna aparición de la persistente lluvia en la región le jugó así una mala pasada no solo a la propia Liga Bellvillense como ente organizador. A un Bell que luego de dejar en el camino en cuartos de final a Leones con dos victorias se ilusionaba al llegar de gran forma a enfrentarse en semifinales con el poderío de Sarmiento, también se le complicaron los planes.

Que no rodara el balón por dos domingos consecutivos y cuatro en total incluyendo suspensiones anteriores, alargó los plazos de finalización del Apertura, coincidiendo este receso forzado con un movimiento del mercado de pases previo al Torneo Federal B (arranca el 14 de agosto) que provocó por estos días la partida de dos futbolistas fundamentales en el esquema blanquinegro. Son los casos del lateral derecho Franco Gozzerino y del volante ofensivo Lucas Cardarelli, quienes dejaron de ser parte del plantel que conduce Oscar Basualdo, incorporándose a Argentino Peñarol y Racing de Nueva Italia respectivamente, ambos clubes de la capital provincial.

Vale recordar que por el lado de Sarmiento (también animará el Federal B) hubo dos que emigraron: el centrodelantero Federico Amaya partió a la Primera B Metropolitana, siendo diferente el caso del zaguero central Matías Giammalva con una transferencia en el plano internacional, al darse su alejamiento para arribar al Comunicaciones FC de la primera división de Guatemala.

Otro detalle a considerar, común a ambos, era el tiempo transcurrido sin saltar a la cancha y la posibilidad que ello incidiera en el ritmo de competencia.

Con estos ingredientes extras, más el peso propio de la historia del duelo entre estas camisetas, fue creciendo la expectativa por observar en Bell Ville el arranque de una llave donde el Demonio tiene el respaldo de la ventaja deportiva y donde al cabo de los primeros noventa minutos pareciera que además posee otros argumentos junto al 1-0 que se llevó para la revancha.

Una y a cobrar. Comenzaron los dos con un juego directo, de pocos pases y de tránsito rápido por la mitad de cancha utilizando los costados. En estos aprontes es cuando Bell contó con su única clara ocasión de marcar en toda la tarde: Márcora fue profundo en su proyección y sacó de muy cerca un disparo que se estrelló en el primer palo cuando Abraham no tenía nada que hacer. Respondió Sarmiento instantes después con una recuperación alta y la media distancia de Méndez apenas afuera.

Como se preveía en un choque de alta exigencia física que estaban en condiciones de dar, la intensa presión al rival era un común denominador para ambos, lo que conspiraba para ver fluidez en el andar del balón por el césped y atentaba sobre todo contra las posibilidades del local, al que le costaba ubicar y acompañar a sus dos delanteros. Recién a los 25’ se volvió a ver una aproximación, con Hongm sacando una media vuelta luego de una carga aérea consecuencia de una pelota quieta.

Un par de veces la gambeta de Palacios gestó por derecha faltas de donde salieron ejecuciones que no fueron aprovechadas. En un trámite que no lograba mejorar, ese fue un detalle que sí lo usufructuó Sarmiento a los 30’ para convertir el gol de la victoria: desde tres cuartos, Méndez mete al área un tiro libre combado a media altura que no alcanzó a ser despejado y sí tomó Flores Serra con un recurso acrobático entre una multitud para inflar la red.

A partir de ahí, la visita ganó confianza y justificó la mínima diferencia previo a la pausa en los vestuarios; además de llegar a triplicar la marca en el centro del campo a la hora de la contención, optimizó su trato de pelota, se mostró asociado y armó algunas jugadas de peligro, siendo la más destacada la de Valdemarín rematando débil ante un López que la embolsó.

Misión imposible. La segunda etapa se puso en marcha con un cielo muy gris, la luz artificial a pleno y con la variante de Ciocca por Alladio en un conjunto local que salía con todo por la igualdad. En la práctica nada resultó. En una secuencia de juego blanquinegro cada vez más previsible, los tres atacantes de Bell estuvieron siempre de espaldas, siendo así clara referencia para el marcaje rival y apenas pudiendo pivotear..

Por más que tuviera la pelota, no encontró nunca la manera de sorprender y perforar el bloque que armaba en su retroceso un Sarmiento que dejó la imagen de equipo compacto y práctico, con raptos de muy buena circulación en el complemento y siendo expeditivo en otros pasajes.  

Este escenario negativo para los de Basualdo empeoró definitivamente cuando a los 27’ el defensor central Rivero es expulsado por doble amonestación. Sobre el cierre casi aumenta el visitante pero salvó López yendo abajo ante un remate cruzado de Méndez que se metía, surgiendo el arquero en la acción siguiente para quedarse con un cabezazo de Valdemarín. Lo último para ver fueron dos pelotas paradas para Bell, una desde cada banda, que lejos estuvieron de preocupar a un guardavalla Abraham que vivió la segunda mitad con absoluta tranquilidad.

Lo que viene. En La Calderita, Sarmiento tendrá a favor dos resultados (empate o victoria) con el valor agregado de la fortaleza demostrada en ese estadio al no perder ningún cotejo de los seis que allí disputó en el certamen. La ventaja deportiva de su adversario, obliga al elenco de Basualdo a ganar la revancha por dos goles de diferencia para ser finalista, aunque pareciera que como primer objetivo lo más importante será superar la insípida demostración futbolística de este domingo, además de encontrarle la forma al armado de la defensa ante la expulsión de Leandro Rivero, la quinta amarilla de Alexis Díaz y la salida con molestias de Gabriel Salguero..

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto