Primera A
No encontró los caminos
A Bell se le hizo imposible torcer la historia de la semifinal y cayó 3-0 en el desquite ante un Sarmiento que definirá el título con Complejo Deportivo. Joel Valdemarín fue la figura en La Calderita convirtiendo por triplicado.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Misión harto difícil tenía Bell en su viaje a Leones para el desquite de semifinales. No solo porque Sarmiento estaba arriba 1-0 y con la ventaja deportiva en el bolsillo, lo que lo forzaba a triunfar por dos goles de diferencia como única opción para verse finalista.

Una semana atrás, y como una de las consecuencias negativas del partido de ida, ya sabía que no tendría a la dupla de marcadores centrales que conformaron Leandro Rivero y Alexis Díaz por una expulsión y una quinta amarilla respectivamente, recordando que además arrancó esta serie ya sin Franco Gozzerino y Lucas Cardarelli que partieron a clubes que jugarán el Federal B.

Otra, y muy importante cuestión preocupante de cara a este desafío en La Calderita, era la inexpresividad que mostró en Bell Ville de cara al arco rival, consecuencia lo de esos metros finales de una sequía de ideas una vez que cruzaba la mitad de cancha.

Inmerso en todo ese laberinto estaba el equipo de Oscar Basualdo previo a pisar el césped este domingo con ganas de encontrarle una salida que lo depositara en la definición del Apertura.

Cumplir con éxito tanta tarea junta a la postre le resultó imposible y regresó eliminado con un global 4-0.

Una sorpresa que lo derrumbó. El arranque fue sin ritmo consecuencia de sucesivas faltas, algo que ya era contrario al plan de un Bell que apostaba a la rotación permanente de sus tres hombres de ataque como una variante diferente a la de la ida, señal del protagonismo que pretendía. Tuvo la primera de riesgo con un tiro libre al borde del área por foul a Palacios entrando por izquierda, dando el remate del propio delantero de lleno en la barrera. Contó con otra chance con un espectacular derechazo de Palacios y una gran volada de Abraham a su palo zurdo a los 10’. Esa actitud y llegadas les servían para generar un trámite acorde a su urgencia e interés.

Pero apenas pasados los 10’ una jugada preparada del local tiró todo por la borda. Sorprendiendo Murúa en un tiro libre por el sector izquierdo al tocar a Hongn que corriendo pasaba la línea de la barrera, vino un desbarajuste en el área con López saliendo para anticiparse a la definición del “11” desguarneciendo su valla. Esa intervención del arquero fue positiva aunque derivó en un par de rebotes que ganó Sarmiento, partiendo un centro al que el villanovense Joel Valdemarín le agregó un cabezazo bombeado que abrió el marcador ante el desesperado y vano intento de dos defensores de despejar.

Como en la ida, el gol asentó la postura colectiva de Sarmiento y en este caso ante un Bell que ahora precisaba señalar tres tantos, dato suficiente y contundente para entender lo que le sucedió el resto de la tarde. Cayó enseguida en imprecisiones tanto en la corta como la larga y hasta se tentó en algún pelotazo apurado.

Se fue desdibujando pese a su voluntad de no entregarse mansamente a un adversario que sacó a relucir su condición de equipo utilitario y de consignas claras en sus movimientos con y sin balón: la constante doble presión para recuperar y el desdoble coordinado y rápido para salir desde la mitad con balón dominado son parte de su plan habitual, cuestiones que mantuvo a rajatabla aunque el trámite lo fuera poniendo en una situación cada vez más cómoda.

Para que se luzca el goleador. Todo se terminó definitivamente a los 3’ del segundo tiempo cuando Méndez ganó por derecha y buscó la diagonal de Valdemarín, quien anticipó a su marca y a López en el primer palo para tocar y aumentar la cuenta de su equipo y la personal. El ex Belgrano de Córdoba apareció de nuevo a los 12’ para el último cachetazo: recibió en el área un saque lateral, giró y en la media vuelta remató cruzado para gritar el tercero e incrementar el golpe que ya estaba recibiendo Bell.

Pese a que su arquero lo salvó un par de veces más, la lógica resignación en la que estaba inmerso no significó perder la dignidad deportiva en cancha en la más de media hora que le faltaba jugar para despedirse del torneo. Ese aspecto del elenco de Basualdo queda fuera de discusión en una eliminación que tiene causas netamente futbolísticas.

Fotos: Gentileza Prensa Club Sarmiento

Infografía: Germán Monetto