Primera B
Talleres: Dueño de un gran clásico, finalista y ascendido
En la revancha de semifinales, el equipo de Lorenzo Garro venció 3-1 a Central como visitante y se metió en la definición del Clausura ante San Martín MJ; la alegría se completó con la confirmación que jugará en la "A" en 2017.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
A lo largo de casi una semana, el fútbol de la ciudad de Bell Ville vibró en la definición del Clausura del ascenso con un clásico en el cruce de semifinales: así fue sede el Bosque en el atardecer del lunes de un 2-2 entre Talleres y Central en la ida. 

La revancha fue este domingo en el Estadio Hugo Curioni con la necesidad impostergable de victoria para Talleres ya que los del Bulevar Colón (primeros en la fase clasificatoria) contaban con ventaja deportiva y otro empate les sería suficiente para instalarse en la pelea por el segundo título del año en la “B”. 

Nuevamente como el lunes, un numeroso marco de público colmó sus respectivos sectores. Para rescatar, antes del inicio de la acción la fiesta tuvo su pausa para que se sienta en el aire un respetuoso minuto de silencio por la tragedia de Chapecoense.

Cerró la noche con festejo completo para Talleres: no solo ganó 3-1 y se metió en la final sino que, como por el otro lado arribó a la pelea por el título el ya ascendido San Martín MJ (campeón del Apertura y el mejor de la tabla general), el mérito del equipo dirigido por Lorenzo Garro de ser su escolta en el cómputo anual le termina otorgando el segundo ascenso a la divisional “A”.

Cambió de entrada. Apenas se había visto una aproximación del local con una media vuelta de Alvaro Bello que controló bien abajo Iván Díaz. Iban 7’ y Central se mostraba expeditivo en defensa ante un Talleres que buscaba ganar terreno apenas la jugada le diera chance. Hasta que vino un sacudón casi inesperado.

Una apertura al área del Rojo en tres cuartos culminó con una inocente atropellada sobre un hombre de la visita sancionada con penal. En su primera llegada, el ansiado gol lo consiguió la “T” con el pie derecho de Luciano Pedraza rematando suave a la diestra de Fabián Montiel.

A los 10’ se planteaba otro partido en el desquite, con la urgencia pasando al equipo de Fabián González. Estuvo cerca del empate a los 20’ con un disparo cruzado de Bello y -mostrando dudas atrás en ese lapso- se salvó después cuando Emmanuel Manero fue a buscar una pelota frontal a la salida de un tiro libre y la mandó de aire apenas rozando el travesaño.

Un gran esfuerzo de la visita, con la totalidad de sus hombres compenetrados en la contención, no lo dejaba progresar a Central, que en el resto de la etapa llegó un par de veces por la vía de la media distancia y en una suma de rebotes tras un tiro de esquina hizo sufrir al arquero Díaz en la última del primer tiempo. Antes, Talleres tuvo un contragolpe que no pudo finalizar bien Aníbal Castro.

Cautivó hasta el final. Apenas en marcha el complemento, el DT local dispone el ingreso de Luciano Calabuche procurando tener otra conexión con el balón. Sin encontrar la manera correcta, el asedio de Central generó varios corners en ese arranque. Recién sobre el cuarto de hora Talleres logró reacomodarse. A partir de ahí, la pelota entró en un vértigo de área a área sin problemas para los arcos.

La única de riesgo, y a modo de aviso, fue con Manero ganando en velocidad y tocando por arriba a los 23’ cuando algunos espacios el local ya dejaba. El propio goleador se impuso en otra corrida desde mitad de cancha dos minutos después -a pase de Federico Balsells- tomando a contrapierna a toda la defensa rival, superando al arquero y cediendo a Matías Cabral, que empujó a una valla vacía para el 2-0.

Central a esta altura no podía disimular su lógico mal momento y la confusión, así estuvo otra vez Manero ante Montiel en un mano a mano que ahora ganó el portero. Lo que sí tenía de positivo el dueño de casa era su dignidad para ir por algo que parecía imposible aunque le costara. Y a los 43’ algo cosechó.

Juan Conti sacó un remate frontal que Díaz manda al córner, ejecuta Calabuche y a un balón que nadie podía tocar lo acaba empujando Héctor Tavella para el descuento.

Se venía un drama. Tal fue así que con tiempo cumplido y en un aluvión rojo, el arquero de la “T” se quedó con dos tesoros cuando lo apuraron con disparos casi desde el punto del penal.

En el adicional encontró el respiro definitivo Talleres con Sebastián Ceballos lanzado por derecha y siendo letal. El jugador de refresco ganó y la cruzó al medio del área para un solitario Manero que infló la red y acabó la historia de un emocionante clásico por partida doble, el cual le dejó la gran celebración a todo el Bosque y la tranquilidad del deber cumplido a un Central de notable campaña en esta segunda parte de la temporada.

Infografía: Germán Monetto