Columna / Elio "Pipo" Rossi
Bianchi reza para que se prenda el celular de Dios... 14/05/2013
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
El DT depende de un resultado y miente cuando le culpa a los "dos torneos a la vez" por el pésimo andar de su Boca.


Se recomienda leer el presente texto, aprovechando las bondades de internet en cuanto a la simultaneidad de información desde las "ventanas abiertas", escuchando en tema "Llorona", que transformó en éxito en la década del 70 el cantante español Raphael. 


Gallego, Ramón Díaz, los Mellizos de Lanús, Zubeldía, Miadosky, Martino y los inefables “Charles Lucky” Bianchi y Caruso "Humareda" Lombardi son una lágrima viviente. 


Duele incluir en esta lamentable lista al Tata Martino, normalmente enrolado en la defensa de valores permanentes, probablemente harto del contexto. 


El exabrupto con Pompei (de ambos), es imperdonable. 


“Charles Lucky” depende todavía de un resultado. 


Hay quienes señalan que su inextinguible comunicación con Dios, vía celular, lo zafará éste miércoles en Brasil. 


Al fin, Boca va ganando uno a cero. 


Y solo pasar los octavos en la Libertadores, signficaría según la última hechura de sus equipos, el equivalente a ganar una copa del mundo. 


Según el inefable “Charles Lucky”, la "culpa" de sus flojos rendimientos, la tienen ¡la Libertadores y el campeonato local! que lo "obligan" a jugar todos los miércoles. Miente. 


El partido de ida contra el Corinthians fue el 1 de Mayo. La revancha será el 15. 


Se han contado aquí los lesionados.


Sin embargo, los responsables de la preparación de Boca, empezando por el propio “Charles Lucky”, no se han pronunciado al respecto.


Y la nave va. 


Con todos quejosos, llorosos, patéticos. 


¿Vieron al Flaco Gareca quejarse? 


No es el único, pero no se nota. 


El resto, entre los cuales se encuentran impresentables payasos mediáticos cada vez más deshilachados en su mentira flagrante como entrenadores, pone la culpa en el "otro" antes de asomarse a la horripilancia que producen desde el punto de vista del juego, los equipos que conducen. 


Sube la marea de la crispación porque se acerca la definición del descenso. 


Y en la Argentina, la estupidez vociferante que guía los pasos de los pseudo-conductores (dirigentes, entrenadores, ex futbolistas cuyos restos se ven en cuentagotas), está al mando. 


Nadie -o pocos- piensan en el trabajo y en el largo plazo. 


Los resultados están a la vista de todos respecto de quienes funcionan con un mínimo de seriedad.


La mayoría prefiere el chisporroteo mediático y la "salida demagógica". 


Y así se van, paulatinamente, al descenso. 


Es inexorable. 


Eso si: lo hacen llorando, a los gritos, vociferando, ironizando, plantándose en su infinita soberbia.


Para colmo, dicen que "si no se habla de fútbol" se van de las conferencias de prensa. 


¿A eso le llaman fútbol?, podría uno preguntarle a Bianchi. 


Seguro contestaría con la perfección que lo caracteriza.


Pero que hoy por hoy, prende velas y ruega porque se active un ratito el miércoles por la noche el celular de Dios.