Columna / Elio "Pipo" Rossi
Qué se venga un Inicial con emoción y calidad 30/07/2013
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Y que los “grandes” terminen con la siesta, porque si no el “pescado quedará sin vender”

"Y el pescado sin vender", es una expresión popular que se vincula a aquello por hacer, a lo pendiente. Podría decirse que la gran cuestión pendiente para el fútbol argentino es un marco de organización como mínimo más previsible. Volvernos aburridos de tan previsibles, volvernos nórdicos en cuánto a organización. No alteración ya de calendarios, fechas y partidos, sino para empezar de horarios. He allí la "gran revolución" pendiente, que incluye claramente el díficit personalísimo que implica ir a la cancha sin tranquilidad ni seguridad. 

Piensen que caminaremos rumbo a los partidos al mismo tiempo que asistirán los protagonistas de la última gran balacera con saldo de dos personas muertas entre los propios hinchas de Boca. 

Ésto es lo más importante a resolver, mucho antes que la incorporación de Silva a Lanús, de Gago a Boca o de Teo Gutierrez a River Plate. Que el público sienta que vale la pena ir a la cancha en la Argentina sin que esto signifique un riesgo físico que solo vivir en la locura, permite asimilar como normal.

¿Sobre juego? El Tata y su Newell’s acaban de demostrar que vale la pena pisar la pelota, salir jugando y tener la cabeza levantada todo el tiempo.

Habrá que ver qué son capaces de moldear los entrenadores.

Material no falta.

Está claro que al fútbol argentino no pueden venir las grandes estrellas por elementales asuntos de presupuesto.

Messi, por ahora al menos, no va a jugar en el fútbol argentino.

Quizá a la vuelta de la vida en Newell’s.

Como pasó con Riquelme en Boca o con Heinze en el último campeón.

Los clubes más "chicos" han demostrado en los últimos años que son capaces de quitarles el liderazgo a los llamados grandes, que una vez desbocados en sus gastos, han ido a parar con sus huesos a la Primera B Nacional.

No se pueden equivocar con las compras.

Porque después hay que pagar los gastos.

Resulta bochornoso escuchar las quejas de ciertos dirigentes que se "olvidan" de los acuerdos con los futbolistas una vez que los resultados se han mostrado esquivos.

Lo peor es que solo pueden gritar.

Pagar, pagarán, antes, durante o después.

Y el club no termina de tocar fondo.

Belgrano no se desbocó. Lanús no se desbocó. San Martín de San Juan no se desbocó. Sí River en su momento, sí el Rojo (que acaba de caer y al que le espera un largo y doloroso camino. Quizá glorioso, porqué no, de resurrección). 

Vélez hace equilibrio desde hace años.

Es obvio que el fútbol (aquí, allá y acullá) da pérdida.

Porque nadie está dispuesto a conceder ventajas al adversario.

Pero no alcanza.

Siempre habrá alguien más poderoso que pueda invertir más.

Al mismísimo Brasil le pasa con Neymar. ¿Cómo no habría de pasarle a Rosario Central?

De modo que no queda otra que trabajar con los que están.

"Somos los que estamos", dijo Riquelme cuando empezó la pretemporada. Cuando se hablaba de la posibilidad de Gago.

Boca es en la Argentina (en proporción, claro) lo que los grandes europeos.

Puede gastar muy por encima de lo que recauda.

En algún momento, creen, se amortizará.

El asunto es que aparece Quilmes y te gana.

O Argentinos Juniors te "roba" un punto.

Por eso va dando la sensación de que junto con la chequera hacen falta otras "cosillas" que no tienen precio.

Compañerismo.

Compromiso.

Identidad.

Ideas.

Profesionalidad (en quienes conducen y en quienes aceptan la conducción).

Es cierto: con plata es más fácil.

Pero quizá no sea suficiente.

En tres días comienza el campeonato que ojalá entregue en emoción y calidad, lo que se robaron, lejos, los rosarinos (los que subieron y los que ganaron el campeonato).

Y que "los grandes" terminen con la siesta  porque si no el pescado seguirá sin vender. 

¿Habrá un cartel de "perdón Falcioni" en La Bombonera? ¿O asistiremos al regreso del formidable “Charles Lucky”?

¿Será el año de los pibes de Zubeldía? ¿O marcharán los Santos de una buena vez? Los "chicos" trabajan en silencio y demuestran que es el mejor modo.

Todos los demás esperamos que el fùtbol se desarrolle en paz.