Columna / Elio "Pipo" Rossi
¡Volvé Julio César! No sabían lo que hacían 3/4/2014
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Por la historia, "chapeau" para Riquelme y Bianchi; por el presente, todo lo contrario.

“Charles Lucky” y Riquelme llevan casi tres campeonatos al frente de Boca: durante el mandato de ambos, el equipo ganó 19 partidos, empató 20 y perdió 21. El último frente a River en la Bombonera en lo que constituyó la primera derrota de Riquelme como local en su historia. Ni siquiera el gol para encuadrar que hizo de tiro libre y que significó el empate transitorio para su equipo, alcanza para atenuar-disimular la pobreza de la hechura futbolística y –especialmente- de resultados.

El campeonato sigue siendo, no obstante, un enorme caldo de cultivo en cuanto a las posibilidades para todos, incluyendo aquellos que, como Colón o Godoy Cruz están más preocupados por el promedio que puede enviarlos a la B Nacional, que por la lucha del campeonato.

El juego desarrollado por los equipos –debe ser destacado- superó largamente las expectativas planteadas de antemano. Boca fue más que su propia versión del último año y medio y River hasta dejó la sensación de estar dispuesto a devolver golpe por golpe.

La diferencia más allá del volumen de juego (del intento de generar juego, digamos), estuvo en las actuaciones individuales.

El Flaco Barovero atajó las difíciles (y las que iban adentro), salvo la pegada majestuosa de Riquelme que se le clavó en el ángulo.

Agustín “Tyson” Orion saliò a la caza de mariposas y dejó su error en manos (en la cabeza defensiva) de Gigliotti. En suma: se comió el gol de Funes Mori, que hasta ese momento había jugado para 3 puntos máximo.

El peor de River fue quien marcó la diferencia.

Si Sabella (presente en el estadio junto a parte de su cuerpo técnico) decidió el tercer arquero para el Mundial, el Flaco le ganó a “Tyson”.

Lo mismo en la última línea. Alvarez Balanta jugó un partidazo. Su contracara, el Cata Díaz, quedó a mitad de camino en el cierre del gol de Lanzini.

Ledesma, el Lobo, “digitó”; el “Pichi” Erbes se quedó en las gateras.

Y si bien los dos centrodelanteros estuvieron lejos de marcar la diferencia, mientras Cavenaghi hizo todos los esfuerzos para complementar y pivotear, el “puma” Gigliotti hizo gala de una horripilancia burrística difícil de parangonar. Hay que crearle media docena de situaciones para rogar que concrete una. Demasiado para las exigencias de un clásico. Y aunque a “Tyson” Orion se le notó más, el 9 debió anticipar al mellizo goleador en el segundo tanto de la Banda.

Junto con Orion y Funes Mori fueron los co-autores del 2-1 que desató el delirio final.

Pasó el clásico. ¿Habrá sido el último de Riquelme? ¿Habrá sido el último de “Charles Lucky”?

Todavía falta, pero si no gana el campeonato, se reafirmará la idea de que asistimos ayer, efectivamente, a un “fin de ciclo”. Por lo hecho en la historia “chapeau” para Riquelme y Bianchi. Por el presente… ¡Volvé Julio César! que quienes te echaron, no sabían lo que hacían.