Columna / Elio "Pipo" Rossi
Nunca Ramón habló tan seriamente 8/4/2014
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Sin el menor atisbo de ironía y dejando la pícara sonrisa para otros momentos, Ramón Díaz pidió el “ojo de halcón” para el fútbol.

Ramón se puso serio. Seguramente hubo episodios en los cuales el entrenador de River Plate abandonó su conocido “acting” aprendido en los buenos viejos tiempos de su paso por Italia (lo que se vincula con el “show” y los límites del “show”), en el pasado. 

Pero confieso que nunca lo vi hablar más seria y concienzudamente que ante la “sopa de micrófonos” post-partido con Belgrano y el gol que no fue. 

Sin el menor atisbo de ironía y dejando la pícara sonrisa para otros momentos, Ramón pidió el “ojo de halcón” para el fútbol. Le había tocado sufrir en carne propia una –llamemos- injusticia milimétrica. 

Un rato antes, Belgrano, el Verdugo, le había vuelto a hacer morder el polvo de la derrota.

Puso, el Celeste, otra vez en órbita a todos. En cualquier momento, hasta “Lacadé” de Mostaza Merlo, se pone a pelear el campeonato. 

Al momento de escribirse estas líneas puede sumarse al lote de punteros, el “Pincha” que más temprano que tarde, dejará de ser “de la Bruja Verón”. 

Ha decidido dar paso al costado el crack platense. 

Pero eso será motivo de otras “columnatas”. 

La de hoy tiene que ver con otro triunfo de este ¿menguante? Belgrano del ruso Zielinsky.

¿Cuál es el verdadero Belgrano? 

¿El que cayó en otro partido espeluznante frente a Quilmes unos días atrás, ò el que venció a River en la lluviosa noche cordobesa? 

¿Y más inquietante aún? 

¿Cuál es el rostro del “verdadero” River? ¿El que ganó “guapeando” en la mismísima Bombonera después de 10 años o este que cayó mansamente en la trampa táctica de la B? 

Habiéndose jugado la mitad y un poco del campeonato, el promedio de puntos que han conseguido los líderes (1.75), resulta elocuente. 

Digamos que estas versiones –pálidas por cierto- de Boca y River, en ese orden, encienden velas a todos los santos del cielo a los efectos de que San Lorenzo, Arsenal, Lanús, todos los que viven “demediados” por sus obligaciones, pues, sigan su curso en la Copa Bridgestone Libertadores. 

Resulta una ventaja –que por ahora no aprovechan- jugar un solo “frente”, un solo campeonato. 

¿Cómo es posible que, especialmente Boca, y en degradé River, no consigan sacar una ventaja que  pone en el altar a los recuerdos de Falcioni en un caso y del propio Ramón, versión “noventosa”, por el otro? 

Falcioni, el “eyectado”, ¡ganó el campeonato con 12 puntos de ventaja sobre el segundo!

Y el “mejor Ramón”… ¡no hubiera descendido! (incomprobable). 

River, que no termina de ponerse de pie futbolísticamente aún después de haber ganado el superclásico, ha perdido a muchos de sus soldados (por amarillas o por lesiones; extrañará al Lobo Ledesma), y se enfrenta a una verdadera prueba de carácter de aquí al final del campeonato. 

Pero el juego está abierto como nunca o mejor, como siempre. De fútbol argentino se trata.