Columna / Elio "Pipo" Rossi
Román reina en el vulnerable país de Boca 21/4/2014
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Riquelme, en ostensible inferioridad física, es lo mejor que tiene el equipo. La gran pregunta es si el 10 no pegará el portazo. 

¿Cuánto tiempo llevamos escuchando a los exégetas de Riquelme decir frases como “Román, en muletas, es el mejor de Boca”? O su variante: “Román enyesado es mejor que cualquiera que venga de refuerzo”. O el más refinado: “Aún lesionado, en una pierna, se las arregla para ser el de más puntaje en cada partido de Boca”. 

Y debemos decir que esto es verdad. 

Riquelme, en una pierna, es lo más importante que tiene Boca si uno mira lo integral: el que juega y el que manda. 

Creo que Boca ha ganado la mayoría de los puntos en los últimos tres campeonatos (de la cuasi paupérrima “administración” Bianchi-Riquelme, Riquelme-Bianchi, el orden de los factores no altera el producto), por la presencia de Orion, antes y por encima, de la del capitán. 

Pero esto es subjetivo. 

Desde los números en cambio, a ese 66 por ciento de puntos que los exégetas recuerdan a cada momento que Boca ganó con Riquelme, habría que elevarlo al 77 por ciento con el 1. 

De cualquier modo, Orión + Riquelme + Bianchi + el hijo de Bianchi +Castro, han hecho de este tiempo de Boca, un equipo vulnerable. Vulnerabilidad es la palabra que asocia un observador más o menos distante, al juego de Boca. Opaco es el tono. 

Riquelme, en ostensible inferioridad física, es lo mejor que tiene el equipo. 

Nunca consiguió Bianchi armar una defensa confiable. Echó mano a todos los mediocampos posibles y ahora alterna delanteros. Quizá una razón por fuera de lo estrictamente futbolístico, hace que la camiseta “pese” a jugadores que con otros colores, tienen otro rendimiento. Ó quizá Bianchi extravió, efectivamente, el celular de Dios. 

A siete puntos de los punteros cuando quedan 12 en juego no parece ser un espacio confortable para el tercer campeonato de Bianchi. Por ahora, entra a la Sudamericana. Ni campeonato, ni Libertadores. Por ahora, apenas la Sudamericana, arañando el puntito y con los 76 de la última temporada de Julio César Falcioni, a punto (a cuatro partidos) de desaparecer en el promedio. 

Angelici no quiere renovarle el contrato a Riquelme. No significa que no esté obligado a hacerlo. 

Si fuera por su voluntad, esta versión de Bianchi (desactualizado, inconsistente), no sería el entrenador. 

Pero hete aquí en, como reza el viejo dicho popular: en el país de los ciegos, el tuerto es rey.

Román reina en el país de Boca. 

Y mete cañonazos que hacen trinar los dientes del presidente. 

La gran pregunta que tiene este cronista es si el 10 no pegará el portazo. 

Frente a tanta duda, ¿no decidirá Riquelme irse? Bianchi también puede dejar de modo unilateral al cumplirse la mitad del contrato. 

Quizá los dos deciden que su tiempo ha concluido y no dependen del azar o de un último zapatazo maravilloso, como el que iluminó la noche de Victoria.