Voley
Bell Vóley se reencontró con su propia historia
Noche plena de recuerdos generó el “Partido del Reencuentro” con el homenaje a jugadoras que dejaron su sello en la entidad blanquinegra y el deporte bellvillense. Aquí, galería de fotos y el video que emocionó a todos.
 
El Deportivo BV / info@eldeportivobv.com.ar
Y fue como se esperaba. Es que realmente se vivieron tres años tan intensos que la huella quedó marcada a fuego. Un hecho deportivo que en su momento conmocionó al club Bell y a la ciudad de Bell Ville haciendo trascender propias geografías tuvo, motivado por el “Partido del Reencuentro”, piel erizada, interminables abrazos y ojos húmedos en quienes compartieron la noche del sábado pasado, siendo la ratificación de que el paso por la Liga Argentina Femenina se transformó en algo inolvidable no sólo por el éxito de los resultados, sino también, y quizás sea este el factor primario y génesis de lo conseguido, por una comunión entre sus protagonistas y la gente que habla de un ida y vuelta de valores humanos que fueron más allá de una competencia y de la presencia de jugadoras de vóley representando los colores de una institución.

Todo comenzó allá por fines de 2008 y la última experiencia vivida fue ni más ni menos que con un subcampeonato en la temporada 2010/11. Desde entonces, cada verano se recuerdan esos tiempos que Bell Ville respiraba vóley gracias a un excelente grupo de trabajo y un fantástico público. Tres almanaques completos después, la gran convocatoria nacional de jóvenes mujeres que aspiran a ser el futuro de este deporte a través del Campus Kiko Méndez Paz y que la entidad blanquinegra esté recorriendo el año de su 110º aniversario, hicieron posible que se viviera una noche inolvidable y de justo reconocimiento tanto para las jugadoras como para los integrantes de un staff que supo conducir, preparar, analizar, planificar y comunicar algo que terminó siendo imborrable no sólo puertas adentro de la ciudad sino también a nivel nacional, ejemplo de ello es que, aún hoy, el escenario bellvillense mantiene el privilegio de ser el de mayor convocatoria de público en la historia de la Liga Argentina Femenina, circunstancia admirada incluso por quienes como rivales visitaban el Polideportivo Tito Proietti.

Diplomas, medallas, y además (en el caso de las jugadoras) camisetas personalizadas para la ocasión, es lo que se brindó como reconocimiento a las personas que integraron Bell Vóley a lo largo de tres años. Previo a que directivos de la institución hicieran entrega de los presentes, se exhibió un video recordatorio en pantalla gigante que aquí El Deportivo BV ofrece a sus lectores, el que movilizó emociones apenas iniciado. Luego fue un aplauso estruendoso ofrecido al paso de cada una de las jugadoras que pudieron ser parte del homenaje (algunas no pudieron concurrir por diferentes compromisos e hicieron llegar sus saludos, entre ellas las queridas hermanas uruguayas Florencia y Victoria Aguirre Perdomo), y a los entrenadores, preparadores físicos y kinesiólogo, asistentes técnicos, utileras, managers y responsables de prensa. Posteriormente, el broche de oro llegó con el ansiado “Partido del Reencuentro”, que provocó (como era de esperar) el momento de mayor nostalgia de la noche.

LAS ESTRELLAS QUE PUDIERON ESTAR

(Texto con colaboración de Gabriel Márquez)

María Paz De Rossi. Formó parte de las tres campañas inolvidables de Bell Vóley. Su apodo, Pachi, se transformó en un grito de guerra de la hinchada cuando el resultado apretaba y se necesitaba de su mano poderosa para salvar la situación.

Antonella Curatola. Llegó a Bell en la segunda temporada con su valija cargada de sueños y con manos mágicas de las que surgieron puntos inolvidables que permitieron vencer a los equipos más poderosos del voley metropolitano. Actualmente transformada en una jugadora internacional de múltiples presencias con la selección argentina.

Julia Benet. Acompañó a Bell Vóley a lo largo de las tres temporadas confirmándose como una jugadora emblemática, clave para los logros obtenidos y temida por las rivales por ser la máxima goleadora blanquinegra. Terminó siendo casi una bellvillense más.

Mayra Westergaard. Sorprendió a todos cuando arribó a Bell para la liga 2010/11. Su desenfado, su garra, su potencia, el grito motivador de cada uno de sus puntos, fueron algunas de las claves para la obtención del subcampeonato. En el presente es la atacante de mayor renombre en la Liga Argentina.

Lucila Bergé. Integró el plantel que alcanzó el subcampeonato. Su actitud en el campo de juego rápidamente la convirtió en una de las jugadoras preferidas de “La 7”, la fiel y seguidora hinchada. A pesar de su juventud, se ha convertido en una de las jugadoras más importantes del país.

Carolina Hartmann. Sin titubeos se la puede definir como el corazón de este equipo histórico desde los inicios. Fue la líbero que recuperaba pelotas imposibles, la que inventaba chilenas que dejaban con la boca abierta a propios y extraños y la que jugó más allá de cualquier lesión que se cruzara en el camino. Entró en la galería de ídolos de Bell.

Romina Galeano. En parte fue de su mano que se recorrieron esas tres ligas inolvidables. Ejemplo dentro y fuera de la cancha en su rol de gran capitana, con su sonrisa todos rieron y con sus lágrimas se comprendió que a veces los sueños se escapan. Regó esfuerzo y talento siendo además un faro para las nuevas generaciones.

Virginia Granado. Que ella estuviera en la cancha implicaba que Bell Ville estaba presente en la gesta que se construyó. Se la siente propia y su proyección nacional e internacional infla el pecho de orgullo bellvillense. Con la casaca blanquinegra apareció como especialista en grandes equipos ya que sus actuaciones más destacadas se daban ante Boca Juniors, River Plate, Gimnasia y Esgrima de La Plata y Banco Nación, precisamente los partidos más difíciles. Su imagen en lo alto con la “10” representa la fotografía para la historia de este equipo.

FOTOGALERÍA DE CUATRO DÍAS INTENSOS

Desde el miércoles 12 con el inicio de la segunda edición del Campus Kiko Méndez Paz hasta la noche del sábado con la cita al “Partido del Reencuentro”, las instalaciones del club Bell y la ciudad fueron anfitrionas de intensas jornadas de trabajo que concluyeron con una fiesta del vóley donde las asistentes al campus pudieron en primer lugar conversar con sus referentes e ídolas y posteriormente admirarlas viéndolas en acción. El recorrido fotográfico propone un repaso en imágenes resumiendo lo transcurrido en una experiencia deportiva que intentará repetirse en Bell Ville tras el éxito obtenido, corroborado por ejemplo en la conformidad manifestada por los padres de las niñas que viajaron desde diversos puntos del país. “Ojalá podamos volver a realizar el campus en esta ciudad. Es un lugar ideal, con un club espectacular como Bell y con un apoyo permanente de sus directivos y de las autoridades del municipio. Son las condiciones ideales para seguir creciendo. Ahora sólo resta agradecer a quienes confiaron en este proyecto”, señaló el entrenador Enrique Méndez Paz a modo de conclusión. 

 
 
 
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