Columna / Elio "Pipo" Rossi
Messi fue de mayor a menor en el Mundial 14/7/14
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Se perdió Lio la chance de concluir "la Historia". En el único error defensivo, Argentina paga porque Alemania sí dispara el tiro de gracia.

Mucho antes de que Götze (un derecho que definió con zurdazo exquisito) ganara el partido para los alemanes, lo habían perdido Higuaín, en el remate "con el diario" del primer tiempo, Messi en un par de ocasiones que incluyó sus escaladas típicas, y Rodrigo Palacio (ya había fallado parecido frente a los holandeses). Agüero, el otro gran ausente en un notable grupo de ausentes, ni siquiera tuvo su chance. 

Argentina perdió antes de que Alemania ganara esa final. 

Nunca se estuvo frente a una oportunidad de terminar con la historia como la que tuvieron a disposición los muchachos dirigidos por Sabella. Jamás. Y dudo que se tenga otra vez. Al menos, dudo que pueda ser capaz de verla.

¿Cuántos años deben pasar para que se juegue un Mundial en Brasil? 

¿Cuántos años deberán pasar para tener a Alemania en el piso, rogando que no le disparen el tiro de gracia? 

Es demasiado. 

"Con Alemania hay que jugar un partido perfecto" dijo Sabella en los días anteriores a la gran final. 

Es completamente cierto. 

En un partido perfecto, Higuaín hace su gol. 

También Messi, (el gran ausente de los dos últimos partidos de Argentina). 

Y, claro, Rodrigo Palacio. 

Y en un partido perfecto, Demichelis no pierde a Götze en la jugada previa al gol, obligando a demediarse en un dilema eterno a Garay. 

Zabaleta y Mascherano están con Schürrle. Aunque no puedan impedir el envío del centro, están con él, cerrando el paso. Demichelis debe ir con Götze, pero no. Empieza a cerrar, instintivamente. 

Pierde al delantero. 

Y Garay duda una milésima sobre si ir a la posición de Götze y descuidar el ingreso de todos a sus espaldas, o quedarse esperando el centro largo. 

No hace ni una cosa ni la otra. 

En el único error defensivo, Argentina paga porque Alemania si dispara el tiro de gracia. 

Ellos sí. 

Nosotros no. 

Se desata ahora toda una parafernalia de construcción de relato que tienda a la indulgencia para con el equipo. 

Los primeros que jamás se perdonarán semejante posibilidad perdida, son los futbolistas.

Higuaín será el primero en reprocharle a Higuaín. 

Y Messi el primero en reprocharse a sí mismo. 

"No hay consuelo" repite Biglia de aquí a la eternidad. 

Y es cierto. 

Nunca es triste la verdad, cantaba el Nano, lo que no tiene es remedio. 

Se llegó con dudas en defensa, entre los defensores y el arquero. 

Se llegó con la exuberancia del ataque. 

Todo fue dándose vuelta a lo largo del campeonato. 

Messi fue, digámoslo claramente, de mayor a menor. 

Se perdió Lio la chance de concluir la Historia. 

¿Qué otra cosa sino el Final de la Historia era Argentina dando la vuelta en el Maracaná? 

Aunque con el tiempo pueda valorarse este subcampeonato, nada quita hoy, el dolor de la oportunidad malograda. El tiempo en todo caso, ayudará a contextualizar. 

Hoy es dolor porque era de Argentina y fue para Alemania.

 
 
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