Columna / Elio "Pipo" Rossi
Román y Argentinos ¿ un amor de toda la vida? 29/7/14
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Una vuelta bien “argenta” luego de la vuelta olímpica en el Maracaná que no fue.

Vivimos tiempos de imposturas extremas. El “acting” de Román Riquelme recordando y agradeciendo a Argentinos Juniors “no haber pasado hambre” con su familia, supera por largo los dramones inconmensurables del genial Alejandro Rodriguez Iñárritu, humanista fundamental de nuestros tiempos. 

El hombre que viene de declarar que “Bianchi es mi papá” para, un par de  meses después, negarse a opinar sobre su ex DT, (hay quienes dicen que Bianchi le “soltó la mano en Boca”), hizo emocionar hasta las lágrimas a un grupo de barras que asistió a su presentación como nueva adquisición del club y que por poco, pasa a la acción directa con un joven periodista que osó señalar “gol de Boca” justo antes de preguntar. Es que a esa hora, Boca convertía en un amistoso en Uruguay. 

Las cámaras mostraron a un sujeto que venía con cara de pocos amigos hacia la posición de los que preguntaban cuando un grupo se interpuso y logró frenarlo. 

Hubiera sido un comienzo desmesurado para un final (el de la historia de Riquelme y Boca) que tuvo todo menos felicidad. 

Queda, eso sí, la historia para aquellos que cabalguen sobre los afectos muy por encima de las pasiones derivadas del poder y el dinero, los grandes movilizadores de las dos fuerzas que confrontaron en el Planeta Boca desde hace unos años: Riquelme y Angelici/dirigentes.

Bianchi, elegantemente incómodo, se corrió. 

Fue suficiente con el año y medio prometiendo sin poder cumplir con la carga que significaba estar a disposición del 10 antes bien que disponer del futbolista para aquellos compromisos en que fuere necesario. 

Los editores de los programas de archivos que pueblan la televisión argentina intentaron a lo largo de la semana que comenzó con el “asado de cinco horas” entre Riquelme y Borghi, hace unos diez días, dar con alguna declaración en la que Juan Román menciona a la Asociación Atlética Argentinos Juniors. O a los “Bichos Colorados”, o a “La Paternal”. Algo, en fin, que permitiese vincular el amor a los orígenes declarado en la presentación  con los últimos 18 años de carrera de Riquelme. Al momento de escribirse estas líneas, no han encontrado aún  testimonio alguno. 

Pero son sabuesos incansables, y seguramente, darán con el material en algún momento.

Una vuelta bien “argenta” luego de la vuelta olímpica en el Maracaná que no fue. 

Solo un millonario podría declarar que “no ha elegido Argentinos por la plata”, sino porque es una suerte de “ratatouille” que su mamá le preparaba (como a Ego, el crítico de aquella maravillosa peli), cuando volvía golpeado de algún partido con los chicos del barrio. 

El fútbol argentino, que se perdió la posibilidad de concluir con la Historia hace unos días en Brasil, nos entrega su primer fresco post-mundial: Román y Argentinos, un amor de toda la vida.

 
 
Relacionadas
 
Messi fue de mayor a menor en el Mundial 14/7/14