Primera A
Discreta igualdad en San Marcos Sud
Fue 0-0 entre Defensores y Bell; en un partido de escaso vuelo futbolístico, el punto obtenido dejó conformes a ambos. El blanquinegro jugó todo el segundo tiempo con uno menos por expulsión de Lucas Oviedo.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Un campo de juego bien presentado y una tarde de condiciones apacibles agregaban ingredientes de interés a la excursión de Bell en San Marcos Sud. El blanquinegro, que de ganar se treparía a la punta en soledad, enfrentaba a un Defensores que debía recuperar aunque sea una parte de los tres puntos que perdió en su estadio en el debut del Apertura para poder volver a sentirse fuerte como local, algo fundamental para un equipo que es el recién ascendido a la máxima categoría de la LBF.

El conjunto auriazul tenía ese imperativo y condicionante de sumar ante un rival poderoso que entró a la cancha con cuatro ausencias (Bustos, Oviedo Gómez, Rodríguez y Borredá) respecto a la alineación que ganó el clásico ante Talleres y mirando de reojo la revancha de cuartos de final del Provincial del domingo que viene. Otro detalle que sobresalía en Bell era la vuelta a la titularidad de Leandro Rivero luego de 8 meses tras recuperarse de una operación; el defensor terminó completando los noventa minutos con una positiva actuación y esa fue una buena noticia que Basualdo tuvo este miércoles.   

El saldo de lo ofrecido por ambos, con la influencia que tuvo la incidencia del visitante jugando el complemento con uno menos, fue un desarrollo que nunca despegó en lo futbolístico, siendo la primera etapa más entretenida y con mejores intenciones que un segundo tiempo trabado en donde Bell fue notando que el punto era negocio y Defensores fue quedando preso de sus limitaciones.

Un poco mejor. Defensores, a partir del manejo del balón, pretendió tener la iniciativa parándose de igual a igual ante Bell con el intento de coparle el terreno. A los 3’ Acosta se aprovechó de una indecisión de la defensa visitante a un pelotazo largo y definió suave ante la rápida salida de López y el arco vacío, yéndose la pelota afuera por centímetros. Recién promediando la etapa surgieron nuevas acciones de peligro: el local tuvo un tiro libre en buena posición para Molinari que terminó en la barrera (18’) y un cabezazo tras un tiro de esquina (20’); por el lado de Bell, un remate combado de media distancia de Jensen estuvo a punto de colarse en el poste izquierdo de Pauletti (24’). Cuando ya era la media hora el juego se insinuaba totalmente equilibrado tras aquel envión del local. Tuvo su chance Molinari en el medio de una confusión de compañeros y rivales ante un posible offside pero su definición estuvo lejos de ser eficiente.

La paridad en todo derivó en una puesta en escena intensa pero cercana a la mediocridad. A los 44’ se fue expulsado Lucas Oviedo (roja directa), discutible decisión que tomó un árbitro con limitaciones evidentes de la puesta en forma de su físico -algo que deberían considerar las autoridades pertinentes- y que alteró los planes del visitante para el complemento.

Un poco peor. Hubo emociones nuevamente desde el arranque pero poco duró la ilusión de mejora del espectáculo. Bell estuvo cerca otra vez por intermedio de Jensen (3’) y el auriazul contó con una doble chance a los 8’ en la misma jugada (Molina y Molinari). Envíos cruzados de Combetto desde mitad de cancha y buscar dañar por la franja izquierda de su ataque fueron por unos minutos los recursos de un Defensores que se esperanzaba en poder tomar por la espalda a una línea media de Bell sostenida ahora por tres hombres. Poco duró eso para pasar a ver un trámite solo peleado.

El visitante, condicionado a la hora de soltar compañía para un solitario Palacios buscando profundidad, se preocupaba en no quedar desprotegido y puso a Jensen, que luego salió exhausto, a sacrificarse en la contención. Defensores entró en el terreno de la imprecisión y de las pocas ideas.

Y si además ambos veían que en ese contexto estaban cosechando un punto, había un cóctel que no tenía mucho para ofrecer, a punto tal que recién a los 44’ se pudo ver algo cercano a una ocasión peligrosa cuando un balón largo de Combetto pone a Juan Pablo Depetris a correr rumbo a López, consiguiendo ganar el arquero a partir de un anticipo con sus piernas. 

Por todo ello, el final dejó traslucir entre los propios protagonistas una lógica conformidad en un rápido balance, considerando y conociendo con realismo la carrera para la que está cada uno en este Apertura y que recién se han disputado tres jornadas.