Primera A
Victoria necesaria para volver al ruedo
A falta de dos fechas, Bell hizo los deberes como local para su aspiración de ingresar a los cuartos de final del Apertura. Tras ir perdiendo, venció 2-1 a San Martín MJ con goles en el complemento de Biasutti y Bustos.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Tras disfrutar las mieles de quedarse con el título en el Provincial de Clubes, Bell sólo había podido sumar un punto de seis posibles, quedando entre la espada y la pared. Por eso, sin ser el centro de atracción de la jornada, el choque ante el San Martín marcojuarense tenía su cartel luminoso. El conjunto blanquinegro, que arribó a las tres últimas finales de la Liga Bellvillense, se encontraba sin opción este domingo para aspirar a mantener semejante protagonismo: a falta de tres fechas para cerrar la clasificación y estando 9º en la tabla, debía ganar indefectiblemente para no poner en sumo riesgo el pasaje a cuartos de final. Tenía una estadística contundente que avalaba un posible resultado positivo: los de Marcos Juárez nunca le pudieron ganar a Bell en un recuento que data de 1977. Puesta a rodar la pelota, el equipo de Basualdo ratificó esa supremacía con lo que le urgía: quedándose con los tres puntos. Sin brillantez, sin ser arrollador, con físicos que asoman como desperezando de un gran esfuerzo, pero serio y convencido de lo que pretendía, Bell cumplió con su auto proclamada obligación, incluso con el marcador adverso, y se puso en carrera en el Apertura avanzando un escalón en las posiciones.

De poco vuelo. El arranque fue con la iniciativa local. En cuanto a jugadas sobre los arcos, poco y sólo del blanquinegro: provocó una atajada de Reale a un remate de Palacios, lo que derivó en un corner del que siguió un cabezazo de Bustos. Esto fue en los primeros movimientos, de ahí en más, y por un largo rato, se vio a un San Martín que no preocupaba en nada a Carlos López (tampoco es que en eso le fuera la vida, era muy cauto en su esquema) y a un Bell que no podía dotar de profundidad su búsqueda aunque vio como el balón impactó en el travesaño a un remate de Lucas Oviedo y a la vuelta de esa jugada tomó Biasutti de manera incómoda una pelota que ahora se "apoyaba" en el horizontal (16'). En el medio de un trámite que no generaba muchas emociones surgió una variante obligada en el local: salió Salguero lesionado y en su lugar ingresó Jensen; Basualdo metió así un delantero por un defensor y modificó el andamiaje táctico a un 4-3-3 con Lucas Oviedo como marcador de punta derecho. Se potenciaba así aún más el deseo de triunfo que el blanquinegro traía desde su vestuario en una primera etapa donde nadie ejerció un dominio pleno.

Lo bueno fue que de a poco empezaron a surgir acciones de riesgo. Un tiro libre de Luciano De Bruno que López sacó en el ángulo fue la primera del visitante (34’). Luego, Márcora y un disparo pisando el área que desvió Reale y un cabezazo de Palacios fueron llegadas de Bell. En la siguiente incidencia se alteraría el resultado: el “10” de San Martín remató ante la oposición de Antonino, la pelota pegó en las manos del volante casi cubriéndose a lo que el árbitro sancionó penal que el propio De Bruno convirtió a los 40’ para colocar el 1-0. Una buena jugada armada entre Oviedo Gómez, Biasutti y Jensen se fue apenas afuera en la definición del hombre de recambio y luego Palacios contó con una chance más antes de que se fueran al descanso.

Reaccionó rápido. Nunca más oportuna fue la aparición de la racha goleadora de Biasutti en el amanecer del segundo tiempo, al anticipar con su cabeza en el primer palo el envío de un corner e igualar a los 5’ para estimular de gran forma a sus compañeros y no dar tiempo al rival a sentirse cómodo con la ventaja. Había generado un par de ocasiones Bell en virtud de su afán de controlar el juego cuando Palacios, tras un veloz desborde, saca un potente centro que en el camino se encuentra con las manos de Arias Gómez. Claro penal que Bustos se encargó de cambiar por gol con un derechazo bajo y cruzado.

Iban recién 16’ y el blanquinegro ya había logrado torcer la adversidad. Debió sufrir a los 22’ cuando San Martín contó con una triple chance que primero abortó López de manera increíble tapando un remate de De Bruno a centímetros de la línea de sentencia, tras el rebote aparecieron piernas salvadoras de la defensa para obstruir otros dos disparos cercanos en la misma acción. La ráfaga de llegadas continuó a la salida de esa jugada pero en el arco de enfrente y Palacios definiendo por arriba a la salida de Reale en una oportunidad muy clara, a la que se sumaron dos más de ese tenor para el propio delantero en un pasaje del partido en que San Martín ya achicaba hacia delante y dejaba el 4-4-2 en el olvido para quedar con tres hombres en el medio y sumar gente en ofensiva. Por eso los espacios para Jensen y Palacios dándole a Bell la posibilidad de aumentar y también por eso apareció el recurso de poner la pelota bajo la suela de Oviedo Gómez demostrando que se tenía el control.

Hasta el cierre del cotejo, nunca halló el albiceleste la jugada que lo pusiera a tiro de la igualdad aunque a fuerza de algunas pelotas paradas le pudo poner suspenso a un resultado que acabó sin modificarse y favoreciendo a un Bell que supo sostener los instantes finales con aplomo y levantar los brazos satisfecho por el deber cumplido.

Durísimo. Este tercer triunfo en el Apertura fue clave por la cuestión matemática y también como respaldo anímico ante las dos vallas altísimas que le quedan a Bell por superar en pos de obtener un boleto a cuartos. En la próxima fecha enfrentará en Leones a Sarmiento y cerrará la etapa clasificatoria recibiendo a Matienzo, actual puntero del certamen, quedando a las claras que rápidamente se renovaron los desafíos para el plantel albinegro.  En dos semanas más se sabrá hasta donde podrán llegar el cuerpo, la mente y el corazón de un equipo ambicioso pero muy trajinado luego de ya haber alcanzado el principal objetivo del semestre.

Números rotundos. Con el enfrentamiento de este domingo en Bell Ville, el historial global entre ambos clubes ahora señala que Bell ganó en 10 oportunidades y empataron 5 veces, no habiendo triunfo alguno de San Martín en una estadística que comienza el 7 de agosto de 1977.

Fotos: Leo Zarini