Columna / Elio "Pipo" Rossi
Sigue habiendo dos Messi. 5/07/15
Elio Pipo Rossi nació en el ' 63, con Kennedy a la cabeza. Cordobés de nacimiento y porteño por adopción mutua, trabaja como periodista desde antes de terminar la secundaria por lo que, transcurridos casi 30 años, muchos ruegan que se jubile pronto. Trabajó en Radio Unión de Bell Ville, Radio Universidad de Córdoba, Canal 10 de Córdoba y desde el 91 en Canal 13, Canal 9, America TV, ATC, Telefé, TyC Sports y Fox Sports hasta el 2002 cuando, harto ya de estar harto, vendió un BM para gastárselo en Europa y por las rutas del sur argentino haciendo “fiaca”. Reinsertarse le costó mucho más de lo que está dispuesto a aceptar, igual que esforzarse para ganar un lugar a los 40 años en algún medio europeo. Lo perdió su costado tanguero y volvió con el caballo cansado para divertirse en C5N, Fox Sports, Radio Del Plata y Radio 10, y, fiel al “ser periodista”, seguir molestando hasta que el cuero le dé.
 
Todos camino al diván y de persistir esto de no ganar, al neuropsiquiátrico. ¿Hay o no respuestas para la sucesión de frustraciones de la selección desde hace más de veinte años? Hagamos un repaso.

No es un tema futbolístico. No lo es. De ninguna manera. Es un grupo de cracks y fuori clase el que integra el seleccionado argentino de fútbol. No es una cuestión técnica. Tampoco táctica. No tiene que ver con el juego.

Imaginemos el mejor equipo disciplinario de entrenadores; sume a quienes sean de su gusto; le propongo un trío Bianchi+Bielsa+Simeone y no lo arreglarán.

Traiga a los mejores preparadores físicos del mundo: no encontrarán el rumbo.

Messi no va a correr más y mejor. Las respuestas están en sus mentes. En sus cabezas y en sus corazones. Allí están las respuestas.

Puede que sea necesario un grupo interdisciplinario de especialistas que han dedicado su vida a la investigación de tales aspectos. Psicólogos. Psiquiatras.

Psicoanalistas. Chamanes. Brujos. Religiosos. Filósofos. Es intangible LO QUE LE PASA al equipo. Empezando por Messi. Siguiendo por todos los demás.

Digamos que Higuaín -el pobre- colmó el vaso. Lo rebasó. Está listo Higuaín.

Listo. Acabado. Pobre Higuaín. Seguro tendrá nuevas oportunidades porque para Martino “nada cambiará”.

Pero está claro que él es el primero que sabe que NO TIENE retorno.

La Copa América en Chile TENÍA EL VALOR DE UN MUNDIAL.

A los efectos de cortar la racha. Pero no fue. No pudieron. Por eso insisto en la cuestión METAFÍSICA. No es explicable (al menos para mí) desde LO FUTBOLÍSTICO.

Pasa otra cosa que, yo, no estoy en condiciones de entender y -mucho menos- de explicar. Sé que es así porque lo veo. Mejor dicho: veo la consecuencia de lo que pasa. Pero no puedo ver en el interior de la cabeza de MESSI, EL DEMEDIADO.

Hubo un instante en el que todos pensamos que se había terminado para siempre el Messi DEMEDIADO. No más, supusimos después de los 6 goles a Paraguay, un Messi que juega para 9/10 puntos en los partidos finales con la camiseta del Barça y otro, que puede pasar inadvertido con la 10 albiceleste.

La final contra Chile, la derrota por penales, puso en carne viva una vez más (¿acabará alguna vez?), aquello de “lo que juega Leo allá” y lo que “juega para la selección”. Y Otra vez Higuaín.

El “Pipa” tuvo un “deja-vú” de la final del Mundial. No tenía a Neuer mano a mano sino que se trataba de Bravo en el segundo final de los 90 minutos.

¿Por qué no corrió en diagonal cuando era ostensible que el Pocho Lavezzi cruzaba esa pelota? ¿Por qué esa pelota no entró cuando el arco se había abierto en la semi contra Paraguay?

Son preguntas sin respuesta que lo atormentarán hasta sus últimas horas.

No hay consuelo para Higuaín. Menos para Messi. Tampoco para Mascherano.

A esta altura de las circunstancias creo muy poco en la “influencia” de los entrenadores. Cada día más me convenzo de que se trata de un engranaje importante para lo que significa el NEGOCIO del fútbol. Suelen ser los que más ganan; son los primeros en ser eyectados (siempre es más sencillo echar a uno que echar a once); y sus personalidades ofrecen mejores perspectivas para “vender perfiles” en los Mass Media. Pero no son DECISIVOS. Para nada.

Uno les pide (yo les ruego en este caso, desde hace, pongamos, ¿15 años?), que por favor no lo arruinen. No lo arruinen con los cambios. No lo arruinen con aquello “passarelliano” de “morir con las botas puestas”. No lo arruinen dejando afuera a un buen futbolista por mero capricho personal.

Que no lo arruinen. No mucho más que eso, les pido a los DT’S.

SI CREO QUE DEBE ANALIZARSE CASO POR CASO. Y CIRCUNSTANCIA POR CIRCUNSTANCIA.

Bielsa cambió la mentalidad del fútbol chileno. Luego, a caballo de su propio fundamentalismo, se hundió en Sudáfrica. Le había pasado lo mismo con Argentina, aunque sin cambios de mentalidades.

Hubo dos períodos NÍTIDOS Y CONTRASTANTES DE BIANCHI EN BOCA, para poner otro ejemplo a mano. Por eso, vamos caso por caso y circunstancia por circunstancia. Pero, HABLANDO EN GENERAL, aportan apenas un poquitito al fucking asunto. Solo deben esmerarse en NO ARRUINARLO.

No entendí, en este sentido, casi todos los cambios que hizo Martino.

Tampoco las convocatorias de Banega y Gago. Pero son detalles.

El tema es que Messi participó poco y nada. ¿Pudo ser el aportante al gran detalle en una final que -como todas las finales- se define por pequeñísimas cuestiones? Hablo de la jugada -la única- en que encaró a Aránguiz y habilitó al Pocho para la no llegada del Pipa. Pudo ser, pero NO FUE.

Por eso sigue habiendo DOS Messi. Lacera saberlo. Pero es así.

Cuando se enumera la seguidilla de frustraciones (a la que este excepcional grupo de futbolistas ha contribuido de un modo sustancial), la cuestión impresiona.

Veamos: Empezamos con Le Cocó, el SOBERBIO CHANTAPUFI en el Mundial 94, cuando Diegote se cargaba de efedrina para bajar 40 kg. en dos semanas. Terminó como había empezado: desastre. Diegote volvió a la selección por la ventana. Lo odiaban todos y se lo tuvieron que “fumar” tras la goleada 0-5 contra Pacho y sus muchachos el 5 de septiembre (Negro) del Monumental.

Siguió en el 95 con la COPA DE LECHE (aunque gran “dejadora” de tarasca),  la Copa de las Confederaciones. Ya estaba a cargo Daniel Alberto (el que llevó a la B a River como Presidente) llamada Copa de las Confederaciones. Ganó Dinamarca.

1995. Hice campo de juego en Uruguay (COPA AMÉRICA) cuando Tulio la paró con el brazo izquierdo y la mandó a guardar. A la mierda Passarella en Uruguay.

COPA AMÉRICA DE BOLIVIA del 97. Passarella, quien pensaba que el fútbol había comenzado cuando él se hizo cargo (por pedido de “Méndez” a Julio Humberto I de Viamonte), volvió a ser eyectado del certamen frente a Perú en Sucre.

FRANCIA 98. Passarella y Gallego se revuelcan tras eliminar a Inglaterra por penales. Unos días después, marchan tras perder con Holanda a los 89 minutos. Señores, definitivamente Passarella NO ES UN TIPO DE SUERTE, ¡joder!

COPA AMÉRICA DE PARAGUAY del 99. El Loco Fundamentalista ya está a cargo y rueda escaleras abajo tras perder 2-1 con Brasil. 2002. BIELSA MARCHA EN PRIMERA RUEDA EN JAPÒN. Telón lento. Pero Julio Humberto I de Viamonte, LO SOSTIENE.

Entonces llega a la COPA AMÉRICA DEL 2004 EN PERÚ. Le empatan en tiempo de descuento y lo embocan (los brasileños) en los penales. Igual que Chile ayer.

2005, Copa de las Confederaciones.1-4 con Brasil. Ya está a cargo JOSÈ NESTOR PEKERMAN, el tibio, porque a BIELSA se le ACABÓ LA NAFTA.

2006. Asistimos, el 30 de Junio de ese año en Berlín, a la “MUERTE” DE PÉKERMAN. Hoy dirige Colombia y lo venden en envoltorios de Fair Play. Contra la Argentina hizo “fútbol-vómito” de autor.

2007. Vuelve LE COCÓ, EL SOBERBIO CHANTAPUFI! Boleteado por Brasil en la final de COPA AMÉRICA.

2010, Sudáfrica. El HORROR MARADONIANO. Un inútil absoluto toda vez que se dedicó al fútbol cuando dejó de ser futbolista, ora como DT, ora como dirigente. Quiere presidir la FIFA. Dios lo guarde.

2011. Con Batista. Eyectados en Argentina en otra COPA AMÉRICA. Ya Messi, ya todos los actuales.

2014. Brasil. Eso sí que estuvo cerca y debió ser. En ese sentido, CLARAMENTE se retrocedió en Chile en Copa América. Contra Alemania DEBIÓ GANAR. Contra Chile, solo para el Tata Martino Argentina “debió ganar”. Notable seguidilla. Notable. No es futbolístico. No ahora. Quizás en otro tiempo. Pero no ahora.

No con Messi, que SIGUE DEMEDIADO. Uno con la camiseta del Barça y otro con la celeste y blanca. ¿Será capaz alguna vez de sacarse el ESTIGMA?

Solo ellos lo saben. Ojalá. Al verlos, uno siente compasión ante tanto MILLONARIO POBRE.

 
 
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