Primera A
Reaccionó a tiempo
Bell venció 3-1 a San Martín MB. De una tarde que parecía negra, con un penal errado y la posterior desventaja, pasó a tener chances de acabar goleando. Cuder, Antonino y Bustos revirtieron el marcador tras la apertura de López Ruiz.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Gran triunfo obtuvo Bell en condición de local ante San Martín de Monte Buey. El valor de los tres puntos se multiplica por los apuros que pasó al comienzo y por los recursos que demostró. Capeó el temporal con calma y confianza en lo suyo y exhibió superioridad con ráfagas del buen fútbol que su plantel está capacitado a volcar en un campo de juego. Le atajaron un penal y luego le convirtieron, pese a ello, el equipo de Oscar Basualdo terminó festejando de manera justa para ratificar en la tabla que lo suyo es estar en la pelea de los puestos de privilegio.

Siempre entretenido. Al minuto llegó San Martín probando la media distancia y a los 3’ fue el turno de Bell provocando un corner y forzando un penal a la salida del mismo. La sanción la ejecutó Bustos y su disparo suave fue desviado por el arquero Araya. Desde los planteos se observaba que la visita tenía como consigna prioritaria estar bien plantado en su terreno y elegir en que jugada podía salir rápido y en bloque. Lo de Bell era a partir de la posesión.

Un tramo equilibrado pero sin llegadas precedió a una sorpresiva falla defensiva del local a los 16’ que culminó con celebración para el equipo monteboyense. Bustos rechaza con imprecisión una pelota que parecía no tener complicación y deja a Castaño con camino libre para meterse en el área y enviar un centro atrás para la aparición goleadora de López Ruiz.

Lograr el 1-0 envalentonó a un San Martín que ganó confianza, puso la pelota a ras del piso (tiene futbolistas para ello) y que a los 23’ contó con una chance para aumentar y un minuto después vio como era Bell el que tenía la suya, en un pasaje de juego agradable por lo que proponían ambos. A los 28’, Jamud se hizo de un balón largo por derecha, casi llegando al fondo toca atrás y tras dos intentos fallidos para convertir surgió Cuder para concluir la emocionante secuencia y empujar al empate. Poco después volvió a generar peligro Bell con un remate cruzado desde lejos de Jamud que Araya alcanzó a sacar.

A los 36’, dos acciones, una en cada arco, tirarían por la borda lo bueno que estaba ofreciendo el elenco visitante y serían botón de muestra de la jerarquía de Bell: Pereyra desperdicia una oportunidad inmejorable mano a mano con López definiendo desviado y pagando caro esa ineficacia en la jugada siguiente. Bell mueve el balón de derecha a izquierda poniendo a Márcora lanzado en ataque para sacar un potente zurdazo que el arquero tapa a medias, Antonino se hizo cargo del rebote en el corazón del área pegándole fuerte abajo y pone al local 2-1.

Ante esta situación adversa se desconcertó de tal manera San Martín que se salvó de irse al descanso con un tercer gol en contra.

Se terminó antes de tiempo. En el regreso el albiceleste de Monte Buey pareció recobrar la memoria y, decidido a hacer el gasto, ganaba las pelotas divididas y forzaba tiros de esquina. En esos minutos iniciales tuvo como ocasión peligrosa un remate de Leoni que pegó en el travesaño. Pasado ese sacudón, Bell empezó a responder. El despertador lo pusieron un toque al palo de Jamud y un par de ataques más. Emparejado el desarrollo hubo un quite milagroso de Salguero (de eficaz tarea) cuando un solitario López Ruiz ya había girado para irse de cara al arquero. Hasta que Antonino a los 22’ saca un derechazo que es enviado al corner por Araya, de donde vendría la revancha para Bustos. La ejecución desde la esquina, luego de ser peinada por un compañero, encuentra al marcador central ubicado en el segundo palo y cabeceando al gol para un lapidario 3-1.

El impacto anímico fue evidente para los dirigidos por Fabbián. De ahí en más, y pese a la nobleza de no ceder en el esfuerzo y en la entrega, fueron sumando dificultades. En la desesperación se confundían con la pelota en los pies por lo que sus incursiones sobre el arco rival se tornaron cada vez más esporádicas y menos preocupantes a medida que corría el reloj. Bell, con el objetivo cumplido y con una clara lectura de lo que podía hacer su rival, procuró cerrarse bien atrás y pararse de contragolpe ante los muchos metros que le quedaban en campo contrario para explotar con balones cruzados. En esta postura todo le salió bien salvo en el último pase o en alguna definición (Palacios tuvo dos ocasiones y Porporato una); de ser así, el resultado hubiera sido más abultado.

En la próxima fecha el blanquinegro trasladará su positiva actualidad a Noetinger, donde enfrentará a Progreso, equipo que está tres puntos por debajo suyo pero que a esta altura es el único que permanece invicto en el Clausura.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto