Primera A
Calidad que apareció en el momento justo
Lo liquidó cuando estaba complicado. Bell derrotó 3-1 a Villa Argentina con gritos de Palacios (2) y Oviedo Gómez. En un inicio de segundo tiempo con la visita a tiro del empate, el blanquinegro sufrió la expulsión del arquero Carlos López.
 
Hernán Garelli / hgarelli@eldeportivobv.com.ar
Cambiante imagen entregó Bell en su cuarto triunfo consecutivo. Con paciencia, impregnando ráfagas de buen fútbol y mucha contundencia, se quedó con la primera etapa por 2-0 ante un esforzado rival. La segunda parte, Villa Argentina lo incomodó de sobremanera por casi media hora, le descontó y hasta forzó la expulsión del guardameta Carlos López; la aparición justa de una muy buena jugada, con aire de golpe de nocaut, le sirvió al blanquinegro para estirar el marcador, esperar con calma el cierre del partido y aprovechar totalmente la doble localía seguida que le ofreció el fixture del Clausura.

Pretensiones para uno y goles para el otro. De igual a igual, con presión bastante alta, buscando inquietar, así fue la puesta en escena de Villa Argentina apenas comenzado el encuentro, apoyándose en los metros finales en la técnica de Jonathan Rodríguez. Dos buenas jugadas pisando área rival (una invalidada en el último toque por un mínimo offside) fueron su carta de presentación. Entre medio, Bell tuvo un remate cruzado y apenas desviado de Palacios en buena posición.

Pasado el cuarto de hora, ante una lesión de Cuder el local cambia su fisonomía táctica con el ingreso de Porporatto y pasa al 4-3-1-2 con Oviedo Gómez más retrasado en función de enganche. A los 23’, Palacios ubicó a Antonino soltándose y la definición del volante estuvo muy cerca de abrir el marcador, algo que el blanquinegro sí lograría en la siguiente llegada a fondo. A su habilidad y movilidad de esos minutos, Oviedo Gómez le agregó visión para poner una pelota al vacío para la proyección por derecha de Salguero, quien envió un centro rasante que sobró a todos en el área y encontró por el segundo palo a Palacios empujando solo al gol a los 25’. La confianza de estar en ventaja hizo aflorar en Bell pasajes de buen fútbol. Tocar, pasar e ir por la devolución y tirar diagonales, eran jugadas del local que le pasaban factura al conjunto marcojuarense en su propio terreno; aunque mantenía la voluntad de ir al frente, la dinámica de Bell lo mostraba estático en la contención y así es que llegó el segundo gol. A los 34’, un envío largo de Díaz desde su campo fue suficiente para dejar a Palacios de cara al arquero, el toque por arriba del delantero terminó en el fondo de la red convirtiéndose en el 2-0. Aunque la sensación era de tranquilidad para el dueño de casa, Villa Argentina supo crear dos ocasiones antes de que se fueran a los vestuarios.

Penar y gozar. La visita salió con todo en el reinicio. Se hizo de la pelota, puso las acciones en geografía de Bell y fue por el descuento no solo desde la voluntad sino también creando real peligro. A los 4’, Quinteros sacó un derechazo que salvó abajo López; al minuto siguiente, el “9” repitió la media distancia y esta vez la puso lejos de la volada del arquero marcando un espectacular gol. El local continuó desconcertado, al mérito del rival se le agregaba que aparecía partido. Sin tenencia de balón y con Oviedo Gómez estacionado adelante, Bell era un equipo largo que ofrecía flancos en el medio. Insistía y preocupaba la visita, sentía que estaba cerca de la igualdad: volvió Quinteros a probar desde lejos con otro remate picante y a los 13’, esta vez de jugada, sumó su cuarta chance.

Recién a los 15’ tuvo Bell su primera llegada del complemento por intermedio de una acción individual de Porporatto, lo que no variaba el contexto. A punto tal era así, que el arquero blanquinegro debió salir a cortar fuera del área un avance y  cometió una falta que el arbitro sancionó bajo la ley del último recurso expulsándolo (21’). El ingreso del juvenil Monasterolo -debutante absoluto en primera división- en la valla aportaba intriga a cómo resolvería Bell su peor momento de la tarde. Y la solución fue gracias a una excelente jugada con tinte de contragolpe a los 29’: una rápida salida de Márcora en sector defensivo con pelota dominada, el lateral que no duda en progresar y combinar con Palacios, quien con un rodeo se hizo lugar y abre a la derecha para la llegada libre de Oviedo Gómez que le pega fuerte y cruzado para un 3-1 que trajo un respiro definitivo.

La pelota retornó a los pies de Bell para que así sea; un Palacios decisivo y solidario -lo suyo fue un rendimiento parejo en toda la tarde- y el resurgimiento de Oviedo Gómez tras el gol, fueron minando a una Villa Argentina que acusó el golpe en su mente pero también en las piernas (había corrido mucho en unas dimensiones no acostumbradas) y perdió claridad.

La restante contribución para un nuevo triunfo provino de la entrega física de todo el equipo ya que, no solo debía disimular la inferioridad numérica sino además proteger la inexperiencia de su novel arquero. Por eso es que ambos terminaron al borde de la extenuación.

El contraste fue la impotencia de la visita (quedó con diez en el instante final) y la serenidad del equipo de Oscar Basualdo que, sabiéndose ya en cuartos de final, por la antepenúltima jornada de la faz clasificatoria viajará el domingo que viene a Marcos Juárez para enfrentar a San Martín con la intención de consolidar definitivamente su aspiración al “1” en la tabla. De lograrlo, una semana después será ocasión de dirimir esa cuestión cuando reciba a Sarmiento.

Fotos: Leo Zarini

Infografía: Germán Monetto